Aurelia Trejos y Manuel Obregón rescatarán canciones del pueblo

“La recreación de una época que sucedió y que se conoce poco”, es la orientación de Estampas de Abril y Mayo, un disco que

Disco repasa trece temas de una tradición costarricense casi perdida y será presentado en julio próximo.

“La recreación de una época que sucedió y que se conoce poco”, es la orientación de Estampas de Abril y Mayo, un disco que verá la luz en julio y que combina la voz de Aurelia Trejos y el piano de Manuel Obregón.

El músico resume así esta nueva producción, cuya realización fue hecha casi en su totalidad antes de que asumiera las riendas del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ).

Trejos es la voz del disco; ella a lo largo de treinta años realizó esa labor en el grupo Cantares y es precisamente con este nuevo lanzamiento, que celebrará 40 años de vida artística (Ver recuadro Cuarenta años de escenarios).

“La responsabilidad de cumplir con el objetivo de difundir las canciones costarricenses en este caso no ha sido la motivación más grande, sino el poder disfrutarlo como artista, he logrado proyectar todo lo que siempre he sido y este trabajo es el resultado de todo ello, pues soy una artista más madura y con mayor experiencia”, apuntó Trejos.
De hecho, uno de los aspectos más interesantes de Estampas de Abril y Mayo, es que Trejos desarrolló un tono de canto muy diferente al estilo que ha caracterizado con Cantares.
“Siempre he cantado como soprano, con Manuel empezamos a hacer escalas y él me decía que bajara más. Me oía como un hombre, logré unos tonos bajísimos que ni siquiera sabía que podía conseguir”, comentó la cantante.
Obregón relató que Trejos lo contactó luego de escuchar su Piano Malango y le solicitó que le acompañara en el disco. “En ese entonces me llamó la atención que al hablar ella tiene un tono muy agradable y grave, le dije que me gustaría participar si conseguíamos que su manera natural de hablar se tradujera al cantar y así se logró un disco con un sonido más íntimo, casi como un susurro al oído”.
El pianista comentó que “encontrar la tesitura más apropiada para la voz de ella, más grave, significó un trabajo intenso, pero una vez que se logró la ejecución del piano se adaptó para acompañarla en la misma coloratura”.
El texto que acompañará al disco, del antropólogo y escritor José Luis Amador, dice que se trata de un “homenaje al campesino meseteño”, el cual reúne “una colección de canciones de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, recopiladas por Aurelia Trejos a lo largo de 30 años de búsqueda y de contacto con los más genuinos compositores de música campesina, con la tradición oral y con los herederos de Emilia Prieto”.
Algunas de esas canciones son:
 Rosa de Abril, anónima y recopilada por Prieto; El Cambute, cuya música es tradicional guanacasteca y la letra es de Trejos; Ensalada Liberiana, que es un son guanacasteco; Estampas de Abril y Mayo, cuya letra es de Roberto Gutiérrez y la música de Carlos López, o Ende que vos te juistes, del cantautor tucurriqueño Alfonso Calvo.
“Me dejastes solitico, tuitico te lo llevastes, la tabla de raspar el dulce y los rieles del tinamastes, el palo e trancar la puerta, la chinguilla´e la cubierta y la manteca alcanforada, la estampita de la virgen y la esencia coronada, tan solo a mí me dejastes con esta estaca clavada”, dice la letra de esta última.
El pianista reconoció que “la realidad de la identidad de la Costa Rica actual no está en este disco, pero es un disco de época, tanto el repertorio como la forma de interpretación del piano y la voz corresponden bastante a una época casi de principo de siglo pasado”.

“CANCIONES QUE DIBUJAN AL PAÍS”

Sobre la gestación de este proyecto, Trejos relató que “conocí a Manuel hace poco, alrededor de dos años cuando él presentó Piano Malango. Como artista me enamoré de él, de su ‘feeling’ y su manera de proyectar lo que siente cuando toca. Escuché su disco Sin ton ni son y el tema Sueños me fascinó, así que le escribí y le propuse el disco con las trece canciones, para sorpresa mía le gustó el proyecto y accedió, sin embargó tuvimos que esperar como un año para empezar a grabar”.
El disco verá la luz bajo el sello de Papaya Music, empresa que asumió la producción, distribución y lanzamiento. Luciano Capelli, gerente general de la disquera, recordó que “no sabíamos nada de este proyecto hasta que Manuel nos presentó en sesión de la junta directiva  el material ya grabado y nos encantó, no hizo falta ninguna discusión y lo asumimos”.
Según informó, el lanzamiento de Estampas de Abril y Mayo será “en teoría” el 9 de julio. “El disco me sorprendió, ya conocía el trabajo de Cantares y de Aurelia, pero esto es otra cosa, es otra Aurelia. Creo que Manuel Obregón siempre coloca a los artistas frente a algo inesperado, así lo hizo con los “calipsonians”, añadió.
Al preguntarle a Trejos sobre los alcances del término “canciones campesinas”, indicó que a través de los años el grupo Cantares, que integró junto al escritor y cantautor Dionisio Cabal, no sólo se preocupó por llevar al pueblo la música, “sino por rescatar las canciones del pueblo”.
“La música folclórica siempre me ha gustado, incluso la de Estados Unidos con exponentes como Joan Baez o Bob Dylan. Los mismos clásicos recurrieron a ella, por ejemplo Beethoven compuso muchos temas a partir de melodías del pueblo, lo grande viene de ahí; así que me enamoré de la música del pueblo, me encantan todas estas canciones y dentro del repertorio del disco están las que más me han gustado”, manifestó. Ella rescata el trabajo de Alfonso Calvo Fajardo, quien “compone canciones tal como habla”.
Obregón recordó que la mayor parte de este trabajo se hizo antes de iniciar su gestión como ministro. “Me gustaría hacer algunos conciertos a propósito de la presentación del disco, creo que en muchos casos es compatible la función ministerial con el trabajo artístico, incluso es saludable pues realmente tiene que ver con la cultura y el ejercicio de una profesión que es la que defiende el Ministerio”, añadió.
Sin embargo, informó que “hemos tenido cuidado de no buscar espacios que tengan que ver con el Estado o el Ministerio para que no se piense que se aprovecha el puesto para publicitar lo propio”.
Obregón ponderó al respecto del proyecto que en esas canciones siente “una sociedad que fue el campesinado costarricense, tal vez no es la visión actual, básicamente son canciones de amor, en algunos casos un poco ingenuo, pero también tienen influencia de muchas latitudes, como la canción popular española e incluso medieval”.
Añadió que cada disco “tiene su forma y hace sus propios caminos que a veces son diferentes, se debe trabajar por convicción, lo bonito de este disco es que se trata de canciones que dibujan este país”.


Cuarenta Años en los escenarios

“Cantar es proyectar a través de la música tus emociones y sentimientos”, manifestó Aurelia Trejos, cuya vida artística inició hace cuatro décadas, en octubre de 1970, cuando se presentó en el Teatro Nacional como parte del elenco de La Dama de Alba, de Alejandro Casona. Bajo la dirección del catalán Esteban Polls interpretó al personaje Angélica y actuó junto a Haydee de Lev.
“A partir de ahí mi vida ha sido estar en el escenario. Con la Compañía Nacional de Teatro (CNT) participé en gran cantidad de obras como La Comedia de las Equivocaciones, de William Shakespeare; Puerto Limón, de Joaquín Gutiérrez, o Los Bajos Fondos, de Máximo Gorki y bajo la dirección de Remberto Chávez, una obra que exigió de mí todo lo que como artista podía dar, él sacó todo mi potencial”.
Trejos recordó que precisamente con la CNT recorrió gran parte del territorio nacional, pues la institución tenía un programa de extensión cultural y ello también le permitió participar como promotora en la creación de un grupo teatral en San Carlos.
En 1980 inició el trabajo con Cantares: “me di cuenta de que me gusta más cantar que actuar, siempre la música se me salía”.
Explicó que uno de los principales aportes de Cantares fue que “empezamos a cantar la música costarricense pero con arreglos vocales y demás, muy diferente a lo que se había hecho hasta el momento, nos percatamos de que teníamos la responsabilidad de devolverle al pueblo lo que le corresponde y realizamos un trabajo intenso e impresionante de desplazamiento en el país, nuestro trabajo era una responsabilidad humanística con el pueblo de Costa Rica. Dentro de Cantares sentí que mi trabajo era cumplir con esa responsabilidad y siempre fue muy reconfortante sentir el cariño de la gente”.
Trejos recordó que ese grupo realizó varias giras fuera del país como a Europa, Estados Unidos, Venezuela, Colombia, El Salvador o Panamá.
La artista lamentó que en Costa Rica las emisoras “no ponen música costarricense, no la proyectan, hay una especie de desprecio por lo nuestro”, y puntualizó que “no se puede amar lo que no se conoce y no se puede defender lo que no se ama, es importante dar a conocer lo que tenemos para llegar a defenderlo”.


 

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