Semblanzas de seis luchadores

El historiador y catedrático de la Universidad de Costa Rica (UCR) Gerardo Contreras vuelve a sorprender con un libro relacionado con sus investigaciones acerca

El escritor y catedrático Gerardo Contreras vuelve a sorprender con un libro en el que da una visión distinta de seis insignes comunistas costarricenses.

El historiador y catedrático de la Universidad de Costa Rica (UCR) Gerardo Contreras vuelve a sorprender con un libro relacionado con sus investigaciones acerca de la función que en el país desempeñó el Partido Vanguardia Popular.

Esta vez cuenta esa historia no oficial mediante el retrato de seis destacados militantes comunistas y hace de ellos una semblanza en la que reúne elementos que permiten tener una visión distinta de sus aportes y luchas.

Entre los “elegidos” por Contreras se encuentran Carmen Lyra, Arnoldo Ferreto, Carlos Luis Fallas, Luisa González, Joaquín Gutiérrez y Jorge Debravo.

El volumen se titula Semblanzas de luchadores sociales del Partido Vanguardia Popular y estuvo a cargo de  Ediciones Estudios Contemporáneos.  Fue publicado en julio de este año y ya se puede adquirir en las principales librerías del país.

El libro se inscribe, según lo afirma el propio autor, dentro de esa corriente de la historia no oficial y dentro de su propia búsqueda de darle al Partido Vanguardia Popular, como se denominó el Partido Comunista de Costa Rica desde 1943, una visión distinta para que las nuevas generaciones no tengan solo como referente la historia de quienes ostentan el poder.

“Lo hago porque en primer lugar me apasiona el estudio de la historia política en general, y particularmente para el caso de Costa Rica.  Considero que los estudios sobre los comunistas han sido escasos y muy tergiversados.  Además, ha existido una clara tendencia a invisibilizar el papel que esta organización de la izquierda costarricense ha jugado en el proceso de la lucha de clases”.

En cada una de las seis semblanzas, Contreras perfilará una visión de cada uno de sus seis elegidos revolucionarios y les dará, cada cual a su modo, la estatura que se merecen por su compromiso con las luchas sociales.

Así por ejemplo, el retrato de Jorge Debravo transcurre en primera persona. Es el poeta el que “nos habla” en su propia voz para irnos contando sus encuentros y sus desencuentros y su compromiso social.

Contreras acude a su memoria y a sus vivencias y traslada a sus lectores a la zapatería de su entrañable tío en Turrialba, a la que llegaba un joven que luego desataría tempestades en la poesía costarricense. Ahí acudía con cierta puntualidad e interés Jorge Debravo, a comentar sus lecturas marxistas con el tío Norberto.

“…Fue en esos textos donde él estudió marxismo, se trataba de los clásicos Carlos Marx, Federico Engels, Lenin, Mao Tse Tung, Palmiro Togliatti y Róger Garaudy. Recuerdo que los estudiaba con enorme pasión y los devolvía con responsabilidad sin igual”, apunta el autor sobre Debravo.

En su retrato, Contreras reclama que la historia oficial del poeta siempre va aludir al humilde labriego y sencillo que se abrió paso a golpes y luchas, pero que va a oscurecer al revolucionario, al hombre comprometido con su pueblo y con Vanguardia Popular.

“La historia oficial que nos vende simplemente al poeta excelente, al hijo humilde de Guayabo de Santa Cruz de Turrialba, jamás va a legitimar al poeta revolucionario, al poeta militante”.

CON CALUFA

Esa infancia revolucionaria de Contreras, oyendo a diario aquellas conversaciones en el taller de zapatería de su tío, cuando los comunistas eran ilegales, se transcribe directa e indirectamente en el libro.

Y entonces, era inevitable que no apareciera Carlos Luis Fallas, a quien el escritor reivindica no solo como uno de los más grandes novelistas del país, sino que también lo destaca en su condición de luchador de causas sociales que siempre consideró justas.

De nuevo y en coherencia con su línea de pensamiento, Contreras le reprocha a la historia oficial que solo haga elogio del escritor y que busque ocultar al revolucionario, al “camarada” que se comprometió en la lucha bananera, en la guerra del 48 y en otros ámbitos en los que demostró su visión y su compromiso con una Costa Rica más equitativa, más justa y solidaria; en consonancia con ese ideal revolucionario.

El libro, como ya habrá podido apreciar el lector, no es para quienes andan con medias tintas. No, nada más lejos de la realidad.

El Contreras profesor, militante, catedrático y escritor lo deja claro a lo largo y ancho del volumen: este es un libro de un historiador que quiere, gracias a sus sólidas investigaciones, dar una mirada diferente de las historias que nos han contado. Se vale en esta ocasión de seis semblanzas de militantes diversos, pero que tuvieron en común ese compromiso con un país con oportunidades para cada uno de sus ciudadanos y no uno que excluya y margine.

“A propósito de posturas conservadoras y anticomunistas se ha pretendido hacer caso omiso al rol que los comunistas costarricenses han jugado a lo largo de setenta y nueve años por desarrollar y ampliar el régimen democrático de cara al franco proceso que ha de abrir paso a la construcción de una sociedad socialista”.

Para cualquier público, pero sobre todo para los más jóvenes, el libro será una referencia obligada para que tengan un primer acercamiento a esas figuras que a veces, y no gratuitamente, el paso del tiempo va invisibilizando, como podría pasar, por ejemplo, con Luisa González.

En cada tramo del texto, Contreras, va contra corriente y no se guarda nada, ni siquiera lo apuntado por Cristóbal Colón en su diario cuando llegó a Limón, pues el “descubridor” apunta que se topó de entrada con dos prostitutas que querían hechizarlo.

Lo anterior confirma lo que el autor, expresa en el libro y en esta entrevista: él se aleja de la historia oficial para escarbar en los archivos y contar una historia más acorde con la realidad.

Y en el tintero, como sostiene Contreras, todavía le quedan las vidas de José Meléndez Ibarra, Pamela Martínez, Gonzalo Sierra Cantillo, Clemencia Valerín, Anselmo Matarrita, América Rodríguez, el «Cabo» Marchena,  Nidia Sáenz y Domingo Rojas entre muchos otros militantes de Vanguardia Popular.

 

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