“Medallita” trajo la “veintiúnica” presea de Toronto

La delegación de atletas costarricenses tuvo una participación desteñida en los Panamericanos de Toronto.

Conforme se avanza en el ciclo olímpico, Costa Rica tiene mayores dificultades para ganar medallas. El objetivo trazado era obtener algunas en los Panamericanos, tomando en cuenta que algunas de las delegaciones más poderosas en América no participan en los Centroamericanos y del Caribe ni en los Centroamericanos, tales como Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina.

Sin embargo, al concluir los juegos se observa en el medallero a delegaciones relativamente limitadas, como Honduras, Antigua y Barbuda, Granada, Santa Lucía o Barbados, con mejores registros que las costarricenses.

Los catrachos, antigüeños y granadinos obtuvieron una presea plateada, los luceños una dorada y la delegación barbadense una plata y dos bronces. Mientras tanto, Costa Rica compartió el puesto 28 con Bermuda, San Cristóbal y Nevis y San Vicente y las Granadinas, al reunir una sola medalla de bronce.

A Costa Rica le llegó la presea el miércoles 22 de julio, con el boxeador David “Medallita” Jiménez, quien entró desde los cuartos de final de su categoría masculina de menos de 52 kg (conocida por peso mosca), y le bastó con derrotar al mexicano Orlando Huitzil por decisión unánime, para ingresar a las semifinales ante el estadounidense Antonio Vargas, dos días después. Allí sucumbió en una decisión dividida polémica y reprobada por el público en general.

Como los perdedores de semifinales no combaten entre sí, se le otorga bronce a cada uno de ellos; sin embargo, “Medallita” rompió a llorar de cólera por el fallo de los jueces, ya que durante la pelea fue él quien se mostró superior ante Vargas. Además del público que abarrotó el Oshawa Sports Center, sólo el colombiano Armando Carbonell lo vio como ganador en las tarjetas, pues tanto el ruso Vladislav Malyshev como el británico Daniel McFarlane le dieron el triunfo al norteamericano y lo metieron en la final, donde se coronaría campeón ante el cubano Yosbani Veitia.

Días después y ya con más calma, Jiménez dedicó la medalla al país, su familia, al Comité Olímpico Nacional (CON) y a los otros boxeadores. “Es una medalla que quiero compartir con todo el país (…) en nombre de todos los atletas costarricenses que dieron todo su esfuerzo en cada competencia. Para mis compañeros de boxeo Eduardo, José y Jason; esta medalla ustedes me la hicieron ganar, pues estuvimos juntos entrenando por muchos meses ayudándonos, motivándonos y secando lágrimas de esfuerzo”, externó ante el departamento de prensa del CON.

Casi casi

Por otra parte, en el atletismo se dio una de las pérdidas que de verdad dolieron: Nery Brenes estuvo a una sola centésima para alcanzar otro bronce. Luego de ganar los 400 metros libres en Guadalajara 2011, vio irse otro metal para el país esta vez, pues quedó en cuarto lugar durante una final de infarto, a una centésima del estadounidense Kyle Clemmons, quien se dejó el bronce con 44,84 segundos. La plata de la prueba fue para el trinitobaguense Machel Cedenio, con 44,70, y el oro para el dominicano Luguelín Santos, con 44,56.

También la taekwondista Katherine Alvarado estuvo cerca en la categoría femenina de menos de 67 kilos. Primero eliminó a la guatemalteca Yosselyn Molina en octavos de final 5-1 y luego a su tocaya colombiana Katherine Dumar 8-2 en los cuartos de final; pero, en las semifinales, sucumbió con un ajustado 2-3 ante la mexicana Victoria Heredia y posteriormente, en uno de los dos duelos por la medalla de bronce, fue víctima de la cubana Daima Villalón con un 3-9.

Del mismo modo, el luchador Jonathan Scott tuvo dos oportunidades para conseguir alguna presea, pero las caídas en cuartos de final ante el ecuatoriano Yoan Blanco y en el repechaje por el bronce ante el venezolano Cristian Sarco, ambos por 10-0, dinamitaron esta posibilidad.

Los otros tres pugilistas, además del “Medallita”, también quedaron a un combate de sacar medalla. En peso mediano (75 kg) Jason Ramírez superó por decisión dividida al canadiense Clovis Drolet, pero luego cayó por decisión unánime en cuartos de final ante el cubano Arlen López.

A Eduardo Sánchez le sucedió lo mismo en el peso wélter (64 kg), ya que en el primer combate eliminó al guatemalteco Carlos Tobar por decisión dividida, aunque en el combate que definía la posibilidad de una medalla sucumbió por decisión unánime ante el colombiano Luis Arcón.

Finalmente, José Moya, al igual que “Medallita”, solo necesitaba ganar una pelea para conseguir una medalla en los 81 kg (semipesados); no obstante, perdió en cuartos de final ante el mexicano Rogelio Romero, por decisión unánime.

CON TRIUNFOS, PERO…

Algunos deportistas tuvieron algún triunfo en sus competencias, pero no les alcanzó para conseguir medalla.

Uno de estos casos fue el de la pareja femenina de voleibol de playa, que superó su papel realizado en Guadalajara al llegar a los cuartos de final, luego de sobreponerse a la fase de grupos y superar la fase de clasificación ante México. Sin embargo, sucesivas caídas ante Canadá, Colombia y Uruguay la hicieron quedarse en la octava posición.

Por su parte, la Selección Femenina de Fútbol esta vez no logró imitar el papel hecho un año atrás en Veracruz, donde fueron terceras de los Centroamericanos y del Caribe. Después de caer ante Brasil e imponerse a Canadá, fueron víctimas de Ecuador, lo cual les impidió avanzar en la fase de grupos y pelear por una medalla.

Otros deportes como el canotaje y el kayak también superaron las expectativas que se tenían en principio, pero aun así fueron insuficientes para traerse una medalla. El kayakista Arnaldo Céspedes y el canoísta Luis Méndez solo pudieron finalizar en el quinto y octavo lugar, respectivamente. A Céspedes, quien consiguió llegar hasta la final, le faltaron poco más de 15 segundos para dejarse una de las tres primeras posiciones (reunió 1:46.98, contra 1:32.76 del canadiense Ben Hayward); mientras, Méndez se quedó por fuera de las semifinales tras reunir un total de 4:34.88, muy lejos de los 3:10.42 del colombiano Andrés Pérez, quien fue el último clasificado a esta instancia.

También hubo cierto progreso con la natación por parte de Mary Laura Meza, quien bajó su tiempo en 100 metros mariposa y pudo llegar a la final A, después de varios intentos, donde consiguió un crono de 1:00.89, que le dio para ser sétima, a 2 segundos y 84 centésimas del podio. No sucedió lo mismo con Esteban Araya, cuyo tiempo en 200 metros pecho (2:24.88) y 400 combinado (4:31.52) no le alcanzó ni para ingresar a las finales.

Del mismo modo, los racquetbolistas Felipe Camacho, Andrés Acuña y Teobaldo Fumero se quedaron dentro de los mejores 16. Acuña y Camacho consiguieron superar las preliminares, pero ya en la ronda de octavos de final naufragaron ante el dominicano Luis Pérez y el boliviano Conrrado Moscoso, respectivamente. El mismo Camacho, en dúo con Fumero, logró sortear las preliminares, pero luego no pudo sostener un partido que ganaban cómodamente ante los dominicanos Pérez y Ramón de León en los octavos de final y acabaron eliminados. Por último, los tres en equipo superaron en octavos de final a Argentina 2-1. Sin embargo, ya en los cuartos de final fueron víctimas del posterior campeón, México, por el mismo marcador.

Finalmente, la esgrimista Dirley Yepes consiguió sobrevivir en un pool que tenía a rivales muy calificadas, como la estadounidense Katharine Holmes y la dominicana Violeta Ramírez, quienes serían posteriormente medalla de oro y de plata, respectivamente. A pesar de que Yepes complicó al máximo a la caribeña en los octavos de final, no fue suficiente y perdió 12-15.

Otros deportistas aprovecharon su participación en los Panamericanos para mejorar sus marcas personales e incluso algunas nacionales y centroamericanos, pero eso no les alcanzó para conquistar alguna presea.

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