Estudio de la UNA

Acciones humanas afectan vida silvestre en Parque Nacional Cahuita

Estudio revela que existe una riqueza de vida silvestre que ha sido subestimada en Cahuita.

 

Las altas concentraciones de turistas en el Parque Nacional Cahuita han llevado a un aumento de las interacciones entre humanos y animales, lo que afecta a la fauna de la zona según un estudio de la Universidad Nacional (UNA) dado a conocer este lunes.

Once estudiantes de la Maestría en Conservación y Manejo de la Vida Silvestre de la UNA catalogaron la biodiversidad, las interacciones humanas con la fauna y la situación costera del Parque Nacional Cahuita. La investigación se llevó a cabo en abril de este año, en el marco del curso de Investigación y Extensión.

El estudio tenía como fin recoger información básica sobre la condición de la flora y fauna del parque para así implementar un plan de manejo en el mismo.

En el período estudiado se rescataron 109 interacciones que van desde la alimentación directa o indirecta hasta el hurto o intento de hurto, pasando por tomar fotografías con flash, el contacto físico, ahuyentar o incluso agredir al animal.

“Uno de los ejemplos más visibles es el de los monos cara blanca, que dejan de buscar sus alimentos y se dedican a vivir de  lo que le dan los turistas o lo que puedan robar y su salud se ve comprometida, pues no comen lo que deben.”, comenta Margarita Gil, estudiante de la maestría.

La investigación también pudo medir el retroceso de la línea de la costa, que para el período 2005-2015, fue de entre 0 y 41 metros, con una tasa promedio de erosión de 2.08 metros por año.

“La pérdida de la línea de costa tiene implicaciones ecológicas económicas y legales importantes” puesto que se pierde el hábitat natural y los recursos para alimentarse de algunos animales y las zonas de desove de tortugas que de por sí ya están amenazadas, según cita el comunicado a Sergio Escobar, estudiante que también participó en el estudio.

Durante la investigación se observaron 23 especies de anfibios, de las cuales 21 no se habían reportado en la zona con anterioridad, lo que demuestra que su riqueza ha sido subestimada.

Se registraron también 36 especies de reptiles de las cuales sólo tres especies de tortugas presentan diversos estados de amenaza. Se hallaron 22 tipos de murciélagos, otras 20 especies de mamíferos y 171 de aves.

En cuanto a la flora, se enumeraron 226 especies nativas y 18 exóticas. De estas, 5 se presentan en baja densidad y otras dos como el coco y el almendro son naturalizadas en el trópico, por lo que ninguna parece ser una amenaza.

La investigación recomienda mejorar el manejo, la vigilancia y el monitoreo de la anidación de tortugas marinas, realizar nuevos inventarios de especies, controlar el ingreso ilegal con fines de extracción de huevos de tortuga y siembra de cultivos, actualizar el programa de turismo sustentable y concientizar sobre la observación de fauna de forma responsable.

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