Carbono neutro, realidad ¿total o parcial?

En el mundo se tiene presente que ciertos fenómenos meteorológicos, así como “patrones climáticos”, han sufrido cambios en frecuencia, intensidad, duración y época en

En el mundo se tiene presente que ciertos fenómenos meteorológicos, así como “patrones climáticos”, han sufrido cambios en frecuencia, intensidad, duración y época en la que se dan; esto en función de los registros: se nota en la lluvia, viento, temperatura, deshielo de glaciares, por decir algunos.

De acuerdo con estudios, los expertos indican que lo anterior se da debido al aumento de la emisión, principalmente de dióxido de carbono (CO2) y de otros “Gases Efecto Invernadero” (GEI), esto por el desarrollo de la sociedad. Este aumento empezó a generar un cambio en el nivel mundial y se le bautizó como “cambio climático” y que otros lo complementan con la “variabilidad climática”. Debido a los impactos de dichos cambios, como las sequías, inundaciones y aumento de temperatura, con todo lo subsecuente en la sociedad y ecosistemas, se busca reducir la emisión de GEI o neutralizarlas reabsorbiéndolas (“fijación”) y así su presencia en la atmósfera no aumente.

El tema de si se puede ser “carbono neutro” es complejo, ya que no depende de una decisión individual,  sino grupal. Como sucede en sistemas complejos y en este caso el global, existen muchas interrelaciones cruzadas en las que está presente la emisión de GEI, esto como parte de la producción de desechos sólidos, líquidos y gaseosos producto de toda actividad humana.

Un sencillo ejemplo: ¿Conoce cuánta agua se usó para el pantalón que lleva puesto? ¿Cuántos vehículos y de qué tipo se usaron para que lo lleve puesto? ¿Cuántas personas están detrás para que lo use? ¿Cómo se fabricó la tela, el hilo, las agujas, las máquinas de coser, la energía eléctrica, el alimento de los empleados?

Lo anterior es para reflexionar que por la “globalización” no estamos “solos” ni aislados. Toda necesidad que queremos satisfacer involucra en múltiples actividades a gran cantidad de personas, tanto dentro, como fuera de nuestro país y así de forma directa e indirecta promovemos la generación de impactos a cierta distancia, cerca como muy lejos.

El buscar ser “neutral” en la emisión de GEI tiene opciones, pero no fáciles; para lograrlo uno tendría que ser ermitaño y que todo lo que ocupe de productos y servicios, así como de sustento, lo haga por sí solo y no tenga ningún intercambio de ningún tipo con nadie y que lo que haga no genere GEI o los mitigue o compense de alguna forma a lo largo de su vida.

En el otro extremo, siendo parte de una “sociedad global”, ya no es tan sencillo declararse “carbono neutro”; es una responsabilidad global en el nivel grupal e individual; para que una región se declare “carbono neutro” significa que toda actividad que se da allí no genera GEI; si lo hace son mitigados y/o compensados y de igual manera cualquier producto y servicio que importe del exterior debe tener el certificado de “carbono neutro”; de no tener dicho “papel” al comprar y/o alquilar productos y servicios está subvencionando la emisión de GEI y, más aún, si lo que se importa viene de países que no tienen programas o que ni siquiera han firmado los protocolos internacionales. Una pregunta: ¿de qué lugares se importan materias y bienes y cuál es la tasa de emisión de GEI de cada uno? ¿Cuál es la huella de carbono por traslado de bienes hacia nuestro país por medio de los barcos de carga, aviones y transporte terrestre? ¿Alguien les pide ese cálculo? ¿Cuál es la huella en la producción de carne y leche en ganadería extensiva, la del equipo con que lees este artículo? ¿Cuál es la huella de tu “Smart Phone”? ¿Se compensaron?

La opción de un país es neutralizar sus propias GEI, siendo un “carbono neutro parcial” y si lo busca “total”, exigir que toda importación tenga certificados de ser “carbono neutro total” o la otra es solicitar la “huella de carbono” de cada bien y servicio y ver cómo hace para compensar y/o mitigar el carbono que se generó al comprarlo y traerlo.

Una opción que apareció hace tiempo fue la “venta” a otros países del servicio de “fijar” el carbono producido por ellos, esto si a los otros les interesa; no es obligatorio. Acá el punto es a qué tanto de lo que se importa se le mitiga en cuanto a emisión de GEI, si se incluye como requisito de todo lo que se importa o lo “absorbemos” por nuestra propia voluntad asumiendo los costos sociales, económicos y ambientales de hacerlo sin recibir más que un certificado de ser “carbono neutro”; mientras no se tome una conciencia real de lo que implica esa “neutralidad total”, se puede alcanzar la “parcial” para un país, región, comunidad o individuo. De no existir una estructura robusta proactiva de diagnóstico, seguimiento, ejecución y auditoría, es difícil de llegar a ser “carbono neutro total” y en el mundo la prioridad de millones es sobrevivir y llegar al siguiente día.

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