El grafiti, ¿acaso arte?

Grafito, del italiano graffito, nos remite al escrito o dibujo hecho a mano que los antiguos solían hacer en sus monumentos. En aquella época

Grafito, del italiano graffito, nos remite al escrito o dibujo hecho a mano que los antiguos solían hacer en sus monumentos. En aquella época era claro el propósito y la autoría; tenía todos los rasgos de un arte; pero, a partir de la segunda mitad del siglo XX d. de C. se le ha identificado como una expresión básicamente popular, anónima, irreverente y clandestina. De ahí que implique un carácter transgresor y efímero.

Lo que hoy se da en llamar grafiti se construye como una frase o letrero, también como dibujo rápido y circunstancial, donde lo irreverente se convierte en agresivo y la protesta en un desafío a la sociedad a través del ocultamiento de quién o quiénes están detrás de su materialización, pues al revisar muchos de ellos se pueden notar indicadores gráficos que señalan un cierto grado de espontaneidad, y en otras ocasiones un cálculo previamente meditado.

Cualquier muro, pared, superficie plana o de composición mixta es usada para el trazo del mensaje, y en consecuencia, de la ideología que se quiere llevar adelante. Aun en aquellos casos que se presuma como un acto de belleza poética, no hay tal idilio, ya que su existencia se debe al enfrentamiento entre sujetos y grupos de la sociedad, y ello constituye la columna vertebral de la tensión que muestran sus signos externos.

El grafiti también se ejecuta en un bastidor fijo o móvil, y mantiene su carácter anónimo siempre y cuando quede bajo la superficie el nombre de la persona o grupo que lo promueve o ejecuta, pues hay una necesidad de expresarse y comunicar, también traer a colación un asunto que molesta o se promueve, y de darse a conocer primero por el anonimato, y luego con una identidad más consolidada, pero ya no sería estrictamente grafiti. Podríamos hurgar el mensaje con detenimiento y encontraríamos detrás de lo que se ha escrito, el trasfondo de lo que representa el escrito o dibujo, o la combinación de ambos.

Su auge de identidad  popular ha declinado y se ha convertido en un elemento propagandístico de distintos grupos políticos, sexuales, y otros componentes sociales camuflados para hacer presión sobre instituciones, partidos, empresa privada y personas, con lo cual se comenzó a usar deliberadamente como instrumento político de los partidos beligerantes para ocupar puestos de gobierno, control y conducción de los asuntos del Estado.

En el arranque del año 2000 d. de C., ¿se puede considerar el grafiti un arte? En primera instancia mi opinión es que no. Lo que se ha querido identificar  y bautizar como grafiti fue primero una expresión popular y luego se convirtió en un medio de uso masivo con premeditación y alevosía, donde los espacios públicos se seleccionan de antemano para que produzcan un impacto mayor, perdiendo así parte de su sentimiento crítico inicial.

Cabe preguntarse si el grafitti como lo conocemos hoy desaparecerá en el corto o mediano plazo. Mi opinión es que no, solo que lo veremos en otras formas y en otros medios, propios de la evolución urbana y los entramados sociales.

Nos hemos referido al grafiti en espacios muy abiertos y masificados, pero también lo hay en ámbitos más cerrados, con una privacidad mayor y un selecto grupo de partícipes y audiencia que no trataremos aquí.

Si bien pudo haber tenido, y en ocasiones conserva elementos que pueden acentuar alguna carga poética y simbólica, esto por su inmediatez, el chispazo, el verbo de transgresión, la sociedad ofrece hoy nuevas tecnologías de comunicación, invasivas y masivas, que ofrecen variables funcionales y gratuitas, para expresarse y descargar la represión que ha caracterizado la esencia contestataria del grafiti tradicional.

Nuestra época disfruta de más y mejores medios de comunicación; aun así, vivimos la superficialidad de estar comunicados; los medios tecnológicos y virtuales nos subyugan con su poder enajenante.

¿Cómo “grafitear” en las huestes de la globalización sin que se pierda la voz anónima, el grito de millones de desesperados que se ahogan porque nadie los escucha?

 

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