Narrativa breve costarricense: un microrrelato de Randall Roque

Muchos son los estudios que han surgido en torno al microrrelato en las letras hispánicas (Álamo, 2009; Bustamante, 2012, por citar algunos). Un punto

Podría iniciarse con la pregunta: ¿ha muerto la novela? La respuesta sería, lógicamente, que no, ya que lo que llamamos narrativa extensa –novela– ha ido adquiriendo diferentes formas y técnicas, a las que no se referirá este texto. El tema que nos atañe es la narrativa breve y las diversos desarrollos que han ido cosechando los escritores nacionales; el artículo se centrará en “La neurosis de los artistas” (Alguien llama a tu puerta, 2014) de Randall Roque, como una muestra de la microficción que se ha venido desarrollando en nuestras letras nacionales.

Muchos son los estudios que han surgido en torno al microrrelato en las letras hispánicas (Álamo, 2009; Bustamante, 2012, por citar algunos). Un punto de partida para la lectura que nos proponemos podría ser el genérico: ¿qué entendemos por narrativa breve? A manera de resumen podríamos entender la microficción como la plantean en sus estudios respectivos Francisco (2009) y Leticia Bustamante (2012), quienes proponen la brevedad extrema, la síntesis y economía de la historia narrativa, la búsqueda de un impacto sobre el lector y la exigencia de un lector activo-competente, como los rasgos distintivos del microrrelato.

La narrativa breve apela a un lector activo y competente porque, según ambos autores, en la síntesis/condensación de la historia del microrrelato hay un trabajo con el lenguaje, ironía, metonimia, intertextualidad, complejidad, metaficción, que lo interpelan. Volviendo al texto de Roque, vamos a encontrar un manejo de la ironía y la intertextualidad; en “La neurosis de los artistas” de Roque se nos plantea un día, un fanático estaba recogiendo autógrafos de diferentes artistas –“…de algún escritor, pintor u otro ser libidinoso ajeno de la estratosfera” (Roque, 2014, p. 47)– en un cuaderno negro con hojas en blanco; casi todos los artistas que escribieron su nombre empiezan a morir; el narrador atribuye la “neurosis” de los artistas a “relacionarse con las personas”.

Lo irónico y lo intertextual se encuentra en que podemos relacionar el “cuaderno negro con páginas en blanco” con el manga/anime japonés Death Note (2006), una libreta con las mismas características que le causa la muerte a la persona de la que se escriba el nombre; lo irónico está en que los artistas del cuento de Roque escriben sus propios nombres, pero no se dice que causen su propia muerte: ¿el fanático acaba con ellos?, no se sabe; es inquietante el final del texto, donde apunta a los autógrafos de los “escritores suicidas”, ¿los escritores no mueren de la misma forma que los demás artistas? El narrador nos deja en suspenso. Hemos visto así una muestra de la narrativa breve costarricense.

 

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