Riesgos de la aritmética democrática

Pasada la euforia del cambio y suspendidas las rutas de la alegría, vale la pena repensar la situación que vivimos y el estado

“No olviden la frase, justamente famosa: 2 más dos son cuatro; pero ¿y si fueran 5?”. Juan Carlos Onetti

Pasada la euforia del cambio y suspendidas las rutas de la alegría, vale la pena repensar la situación que vivimos y el estado de la política costarricense al respecto del proceso de profundización o estancamiento de la democracia, en tiempo convulsos vale la pena preguntar ¿Dónde quedaron las promesas de participación dichas durante marketing electoral?

No es antojadiza la preocupación, hemos asistido a un embrutecimiento de la clase política, donde el marketing político funciona como instrumento de captación de votos, pero en la práctica política se convierte en un engaño cumplido, un aparato estatal-institucional que sigue actuando al margen de los y las ciudadanas.

Sigue reproduciéndose la incapacidad para generar esquemas de participación, que logren reformar y cambiar el autismo con que el aparato estatal-institucional se ha construido como recinto a favor de una clase política-empresarial que bajo remedos de alianzas público privadas, concesiones o políticas clientelares han servido para desgarrar las arcas públicas.

Es así como consolidaron una estructura estatal donde la gestión es patrimonio de una capa tecnocrática elegida y gestionada por la clase política de turno, legalizada por las elecciones pseudo-democráticas, donde las condiciones delegativas facilitan la toma de decisiones concentrada y ajena a los intereses de diversos sectores y sujetos individuales-colectivos, donde bajo esquemas verticales son impuestos el diseño, planeación, aprobación, ejecución y evaluación de estas.

Vivimos una época de democracia clientelar, donde las y los ciudadanos son considerados meros consumidores de políticas sociales, y la tendencia profundiza la financiarización de la política social, descuidando u obviando su carácter político y contribuyendo a la despolitización.

Las transferencias económicas son cruciales, especialmente en sociedades desiguales y de alta concentración de la riqueza; sin embargo, la aplicación inicial de este tipo de instrumentos, no puede servir como impedimento para la profundización participativa e incidencia de los sujetos colectivos-individuales en las políticas socioeconómicas y culturales.

Una democracia que no problematice y politice las diversas circunstancias donde se desenvuelven los sujetos individuales-colectivos, es un proceso clientelar, donde el asistencialismo y cooptación son los características relevantes en esta etapa de degradación de la democracia representativa, secuestrada por aquellos grupos de poder económico-financiero que margina el interés común y particular de otros sujetos que han sido invisibilizados por las relaciones de explotación y dominación de los sectores hegemónicos.

La profundización de una democracia participativa es el proceso en el cual los diversos sujetos colectivos e individuales construyen desde su cotidianidad los espacios de diálogo-toma de decisiones en diversidad y pluralidad de intereses, para generar a través de sus intercambios y propuestas esa otra política que permita crear y recrear desde las propias experiencias la gestión de lo público.

La participación en democracia es un proceso que cuestiona y lucha en contra del proceso de la lógica hegemónica impuesta por los grupos de poder y legitimada por una la aritmética electoral. Estos grupos han desarrollo un aparato institucional a la medida de sus intereses.

La participación real solo se construye desde abajo a partir de la problematización y politización de nuestras cotidianidades, porque desde ahí se bosquejan, proponen y desarrollan las ideas e iniciativas de emancipación y autonomía en los diversos proyectos que como sociedades intercambiamos desde la diversidad y pluralidad en contra de la lógica electoral centrada en la suma homogeneizadora, es en definitiva comprobar que la historia no se decreta, sino que se transforma desde nuestras vidas y experiencias.

 

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