45 años de historias compartidas

Páginas de UNIVERSIDAD relataron una historia alternativa del país durante casi medio siglo.

14 de setiembre de 1984: la Agencia France Presse divulga que el embajador de Estados Unidos en Costa Rica, Curtin Winsor, ha anunciado −sin reparo− que destrozará al Semanario UNIVERSIDAD. Lo ha registrado el periodista Jean Pierre Bousquet, que no tardará en escribir un cable que se replicará en Nicaragua, Argentina, México, Suecia y Alemania.

La rabia del embajador no nace por generación espontánea. Hace un par de semanas UNIVERSIDAD acaba de publicar que el Gobierno de Estados Unidos creará una radio en Costa Rica destinada a emitir información acerca de los conflictos nicaragüenses de la época. Un proyecto, que asegura este periódico, podría amenazar la soberanía costarricense y, sobre todo, su declaratoria de neutralidad.

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Las instalaciones −relata el periódico del 84− están ubicadas en Altamira de Aguas Zarcas de San Carlos, rodeadas por una fortaleza de guardias, circuitos de televisión y adornadas con cuatro pequeñas torres de 70 metros de altura cada una.

Winsor sugiere lanzar una revista o suplemento inserto en algún diario, dirigido especialmente a la juventud y destinado a “hacer pedazos al semanario comunista de la Universidad”, según relata Bousquet. Luego corregirá sus declaraciones consignadas  para decir que no piensa “destruir” al medio universitario, pero que sí sería buena idea pensar en la competencia de un medio alternativo al “periódico comunista”.

p-05-combosuMEDIO SIGLO DE HISTORIAS

Si algo puede decirse de las coberturas de UNIVERSIDAD, es que no han generado indiferencia entre los principales grupos académicos y políticos de Costa Rica.

Guerras, conflictos en América Latina, congresos, debates sobre el medio ambiente, política, economía, entrevistas con referentes culturales, manifestaciones tumultuosas y opiniones incendiarias han marcado las páginas de UNIVERSIDAD en más de 2.100 ediciones publicadas.

En sus primeras ediciones, UNIVERSIDAD habla sin reparos sobre la guerra de Vietnam, anuncia los gérmenes del III Congreso que transformó a la Universidad de Costa Rica, conversa con Víctor Jara y Pablo Freire, y reporta los primeros pasos de un gobierno socialista en Chile.

Poco a poco los grandes conflictos latinoamericanos y sucesos en la historia de Costa Rica desfilarán, uno a uno, entre las páginas de UNIVERSIDAD. Aquí rescatamos tan solo unos pocos de ellos.

NICARAGUA

“Recuerdo todo lo relacionado con la guerra en Nicaragua” rescata la exjefa de redacción Ana Incer: “Eso fue bastante impactante. Fue una época de mucha polarización ideológica y recuerdo los esfuerzos del Semanario para mandar reporteros a cubrir la guerra en Nicaragua, poniendo en riesgo sus vidas. Lo que está reflejado en esas páginas es maravilloso, todo lo que se informó en esa época. Y eso tuvo un impacto también para contrastar lo que se publicaba aquí en el resto de la prensa, que solo destacaba una visión”, considera Incer.

Carlos Morales, director durante la revolución nicaragüense, asegura que tomó una posición beligerante de apoyo al proceso. El 22 de setiembre de 1979 UNIVERSIDAD visita Nicaragua en plena guerra y dedica una edición entera a las tragedias del pueblo vecino del norte.

“Pasé por todos los frentes de combate del Sur, volví y escribí un periódico entero dedicado a la guerra, que por ahí está. (…)  Esa es una época reporteril importante, que hice personalmente, pero eso lo hicieron los chiquillos míos muchas veces, no solamente yo”, cuenta Morales.

“Por ejemplo, Renato Cajas, Elbert Durán junto con Hernán Gutiérrez se fueron a la guerra y fueron bombardeados. El carro de la UCR fue bombardeado y quedó botado en el frente de batalla. Y se perdió. El Rector me iba a echar casi de la Universidad, porque el vehículo lo dejaron botado, lo dejaron perdido”, recuerda Morales, quien −para su suerte y, con la ayuda de amigos sandinistas− recuperó el auto semanas después del incidente.

Muchísimos años más tarde, en 1984, UNIVERSIDAD reportaría que su periodista y colaborador Gilberto López resultó herido en un atentado durante una conferencia de prensa, en la localidad nicaragüense de La Penca, cerca de la frontera con Costa Rica.

p-05combosu2EL COMBO

Por otro lado, un 5 de abril del año 2000, el periodista Eduardo Amador anuncia que la juventud ha despertado de un sueño profundo de 25 años. Era el Combo del ICE, que recordaba las luchas de Alcoa, la ebullición social y la desobediencia civil.

A partir de ese momento, UNIVERSIDAD dedicará sus portadas al tema. El 29 de marzo UNIVERSIDAD publica una encuesta a 460 personas, que revela que casi un 92% de los costarricenses se oponen a un conjunto de tres proyectos de ley que pretendían abrir el mercado de telecomunicaciones, interpretado por muchos como un intento de privatización de instituciones como el ICE.

“Lo que caracteriza al Semanario es esa forma de cubrir los temas”, rememora el exdirector Eduardo Amador. “Nosotros le dimos mucho énfasis a la cobertura del Combo”.

A mitad de semana UNIVERSIDAD emite una edición extraordinaria titulada “UCR en la lucha: represión fue la respuesta”, que consigna la reacción violenta de antimotines contra las protestas del Combo, que dejaron decenas de heridos y detenidos.

“La cobertura llegó a un extremo tal, que en la última manifestación hicimos una edición únicamente destinada a eso. Había estudiantes muy valiosos que ayudaron a que el trabajo sobre el Combo fuera bueno. No me atrevería a decir que fue una voz determinante, pero sí relevante y bastante escuchada, partiendo de lo que debe ser un buen periodismo; es decir, involucrando todas las partes en la noticia  tratamos de hacer un buen trabajo”.

EL MIEDO

Años después, un martes por la mañana, la directora de UNIVERSIDAD, Laura Martínez, enseña un sobre de manila a su equipo de periodistas. Alguien acaba dejar la copia de una carta en la recepción, dirigida al presidente Óscar Arias y al ministro de la Presidencia, Rodrigo Arias. En el asunto se lee «Algunas acciones urgentes para activar la campaña del SÍ al TLC» y en sus seis páginas se detallan las estrategias de empleo del temor sugeridas al gobierno, para motivar el apoyo al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. En la firma, aparecen los nombres del vicepresidente Kevin Casas y el legislador Fernando Sánchez.

“Pensé que el documento probablemente no era de verdad. Sentí que era una cáscara de banano que le tiraban al periódico”, recuerda Vinicio Chacón, periodista encargado de la cobertura junto con Lorna Chacón. “Laura (Martínez) dijo que la única forma de poder publicarlo era confirmándolo. Yo entrevistaba a Fernando Sánchez y Lorna entrevistaba a Kevin Casas”.

“Llegué a hacer la entrevista pensando que era una cáscara de banano. Le empecé a hacer preguntas respetando mucho el texto del memorándum y lo que decía era muy coincidente. Saqué el documento y le pregunté directamente si lo había escrito y lo confirmó”, recuerda el periodista.

Una semana después Sánchez se pone en comunicación con Vinicio Chacón y lo desautoriza a publicar el documento. El Semanario busca asesoría legal, y no solo publica el memorando, sino también la advertencia de Sánchez al periódico.

“Lo más importante de todo fue que después el Tribunal Supremo de Elecciones  dijo que el documento era de interés público, sobre todo por la gravedad de las expresiones de ambos. Lo importante es que la denuncia se hizo”, valora.

Se trata de uno de los hitos de UNIVERSIDAD: la cobertura del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, sobre el que se escribieron cientos de artículos y decenas de investigaciones.

“Publicar este documento fue algo histórico, porque la opinión pública desconocía los intereses que había en crear y sembrar el miedo para que la población votara por una postura”, resalta la exjefa de redacción, Ana Incer.

“Me gustaría creer que ese también fue el interés que primó en la persona que dejó ese sobre. Lo que cuenta es que era una denuncia necesaria”, considera Vinicio Chacón.

La cobertura del Tratado de Libre Comercio se une a un fuerte análisis de contenidos ambientales y de corrupción que estuvo liderado por Laura Martínez. Por allí pasaron los escándalos en telecomunicaciones, las consultorías del BCIE, Crucitas y otros eventos políticos de la última década.

“Fuimos una voz absolutamente sola, autónoma, denunciante y combativa”, sostiene Martínez. “Siempre tratamos de hacer todos los análisis jurídicos, económicos, de salud, comerciales y ambientales posibles”, dice la ahora codirectora del noticiero de Radio y Televisión Nacional (RTN Noticias).

“Yo diría que el mayor impacto −que todavía tiene como una especie de carácter un poco mitológico− fue cuando revelaron aquel memorándum de Kevin Casas y de Fernando Sánchez, que bautizaron −no sé si fue primero el Semanario u otros sectores− ‘del miedo’”, estima Eduardo Ulibarri, exjefe de redacción de UNIVERSIDAD y exdirector de La Nación hasta el 2003.

PULSO DEL PAÍS EN GRAFITO

Las palabras no son las únicas testigos de papel de aquellos años. Quedan también millones de trazos que marcaron el pulso de la realidad costarricense, semana a semana.

Junto con los grandes temas de cobertura, el esfuerzo informativo y de investigación de los periodistas de UNIVERSIDAD, artistas como Hugo Díaz y Luis Demetrio Calvo “Mecho” asumieron el desafío de plasmar ese acontecer en la que se convertiría en uno de los elementos más importantes del alma del Semanario: la caricatura y la historieta.

“Creo que el Semanario ha colaborado desde muchos puntos de vista al periodismo en Costa Rica; una de ellas es haber posibilitado un espacio para prácticas como la caricatura y la historieta”, plantea María Pérez Yglesias, excatedrática de la UCR y estudiosa del papel de la caricatura en la prensa nacional.

Con un carácter político y de humor, las caricaturas −que pretendían ser penetrantes, llamativas y críticas− acompañaron los principales temas de investigación en las portadas de UNIVERSIDAD, a lo largo de toda su historia.

“La caricatura de la mayor parte de los medios de comunicación no tiene esas características de independencia y libertad. A veces los caricaturistas se autocensuran, de alguna manera, ante ciertas perspectivas y temáticas para un medio”, explica Pérez Yglesias, quien extraña la presencia constante de caricaturas en el medio en los últimos años.

“Los caricaturistas contribuyeron a darle una parte de la personalidad al Semanario, que ahora perdió (…) Cambiar la marca del periódico le hizo perder parte de su identidad. No sé si es bueno, malo o feo, pero −a lo lejos− uno sabía reconocer el Semanario por su caricatura en la portada”, indica.

Fue durante la dirección de Mauricio Herrera que el caricaturista Luis Demetrio Tinoco renuncia al Semanario, transformando –irremediablemente− la portada que durante años caracterizó a UNIVERSIDAD.

“Encontrar a un caricaturista que reuniera esas condiciones se hizo difícil y optamos por buscar soluciones donde hubiera un espacio para caricaturas que se compartiera entre varios colegas caricaturistas. Pero, no llegamos a casarnos con nadie. Es una situación que debería corregirse y que sería muy bueno que el periódico pudiera retomar esa relación valiosa que tenía con la caricatura”, señala Herrera, quien se desempeñó como director del Semanario desde enero del 2013 hasta abril del 2015.

OTROS FRENTES DE BATALLA

UNIVERSIDAD también ha significado un órgano cultural importante para el país. “En mi administración la cultura era muy importante, más que la política”, destaca Carlos Morales.

“Ahí se crearon todos ‘Los cafés de las cuatro’, ahí se entrevistaron los escritores más importantes de América Latina. Cuando Eduardo Galeano viene a Costa Rica pregunta por el Semanario UNIVERSIDAD, no pregunta por La Nación, no pregunta por nadie más que por UNIVERSIDAD y viene a UNIVERSIDAD y se le entrevista aquí. Los mismo pasa cuando viene Antonio Skármeta, Eraclio Zepeda, Cardona Peña que escribía directamente desde México para el Semanario UNIVERSIDAD”, ejemplifica.

Por sus suplementos Forja, Los Libros y las divulgaciones científicas de Crisol han pasado grandes voces, que retratan las realidades científicas y culturales del país.

Pasaron también otros suplementos y columnas, que a lo largo de los años dejaron de emitirse. Por ejemplo, en “Cátedra” UNIVERSIDAD transcribió cada quincena alguna clase de Hilda Chen Apuy, María Eugenia Bozzoli o Rodrigo Carazo. En “Sobre el tablero” se detallaban semana a semana los pormenores del ajedrez en Costa Rica. La sección de firma anónima “Zapallo de lata” hacía mofa −entre rimas− de los eventos más destacados de políticos y figuras  nacionales. “Interprensa” divulgaba desde el anonimato los entretelones del Diario La Nación. “Frontera del Ocio” brilló como el suplemento de referencia para los procrastinadores comprometidos y “La Malacrianza” abrió un espacio diverso y rebelde dedicado a la contracultura.

NUEVOS PASOS

UNIVERSIDAD se enfrenta al futuro con el mismo espíritu, pero con nuevas ideas, plataformas y estilos. En el 2014 UNIVERSIDAD renovó su versión impresa, aumentó su presencia en redes sociales e inició los procesos para estructurar una nueva página en Internet, que vio la luz en mayo del 2015, por primera vez adaptada a móviles y con contenidos regulares, que se adicionan a los espacios semanales que presenta su versión impresa.

“Me enorgullece que durante el periodo en el que estuve el periódico se fortaleció en diversidad de contenidos, géneros, en un rediseño −tanto en el impreso como en la web− y también hubo un fortalecimiento en cuanto a la estructura comercial del periódico. A la vez, también se consolidó la independencia del medio”, rescata Mauricio Herrera, exdirector durante este proceso y ahora ministro de Comunicación.

UNIVERSIDAD ha desarrollado durante los últimos años una serie de investigaciones donde los temas de obra pública, medioambiente, corrupción y conflictos internacionales continúan siendo los protagonistas.

Entre los ejemplos se encuentra el desarrollo de una plataforma de contenidos de otros medios universitarios y ciudadanos, sobre las dinámicas electorales del 2014, que permitieron crear el observatorio conjunto sobre los procesos electorales “Ojo al Voto”. En junio de este año UNIVERSIDAD recibió el mayor reconocimiento de los Data Journalism Awards de la Global Editors Network, por participar en una investigación global que, junto con medios como la BBC de Londres, The Guardian o Le Monde, penetró los secretos financieros de la filial suiza del banco HSBC.

“Creo que el Semanario UNIVERSIDAD está haciendo un trabajo que creo que está muy ausente en el periodismo nacional, que es el hard news,  la noticia dura, la investigación, el reportaje: volver al periodismo de antes. El Semanario quiere mostrar a la audiencia un producto muy inteligente, variado, bien escrito”, estima Marlon Mora, presidente del Colegio de Periodistas.

“El Semanario UNIVERSIDAD no es un medio que la gente pueda ver en 30 segundos. Es un medio para sentarse a leer, para gente que quiere entender qué es lo que está ocurriendo”, acota Mauricio Herrera.

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