Encuesta CIEP para UNIVERSIDAD: La alegría se apaga tras seis meses de gobierno PAC

El entusiasmo y la esperanza que caracterizaron las rutas de la alegría, que encabezó Luis Guillermo Solís durante su campaña electoral, se enfrían y

El entusiasmo y la esperanza que caracterizaron las rutas de la alegría, que encabezó Luis Guillermo Solís durante su campaña electoral, se enfrían y son reemplazadas por percepciones negativas y el desánimo, tras apenas un semestre de gobierno del Partido Acción Ciudadana (PAC).

Así lo revelan los resultados de una encuesta de opinión efectuada por el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la UCR, entre el 10 y el 29 de noviembre de este año. El estudio consultó telefónicamente  la opinión de 800 adultos costarricenses en todo el país y tiene un margen de error de 3,46 puntos porcentuales (Vea ficha técnica aparte).

Entre julio y noviembre, las opiniones positivas acerca de la gestión del Gobierno cayeron de 39,2% a 30,8% y los criterios desfavorables pasaron de 19,8% a 34,5%. En el mismo sentido, quienes tenían una percepción positiva del rumbo del país disminuyeron del 33,1% al 27,7% y las personas que creen que el país va mal o muy mal aumentaron del 37,6% al 45,5%.

Las opiniones de los encuestados revelan un fuerte deterioro en el optimismo acerca del rumbo del país y las perspectivas a futuro que registraron estudios similares del CIEP en enero y julio de este año.

Según las encuestas realizadas durante el último año de la administración Chinchilla Miranda, en el 2013, al preguntar “¿Cómo calificaría usted la gestión del Gobierno?” muy pocas personas consideraban que fuera «bueno» (solo entre el 13,3% y el 14,4% de la muestra).

Pero durante los primeros cien días del gobierno de Luis Guillermo Solís la euforia y las esperanzas provocadas por  el triunfo electoral del PAC se hicieron sentir y el porcentaje de personas que calificó como «bueno» el trabajo “del Gobierno actual” creció de 13,4% en enero de este año, a 35,7%.

Es decir, las opiniones favorables acerca del desempeño del Gobierno se duplicaron tras el ascenso del PAC y de Luis Guillermo Solís al poder.

De manera complementaria y consistente con este hallazgo, los encuestadores del CIEP hallaron un fuerte crecimiento de quienes tienen una opinión negativa acerca del rumbo del país.

Ante la pregunta: ¿Cómo calificaría usted la situación actual del país? en el último tramo de la administración Chinchilla el 35,5%, consideraba “malo” el rumbo nacional y el 22,3% opinaba  que era “muy malo” pero, en el arranque de la administración Solís, las opiniones negativas cayeron en forma significativa y en la medición de julio de 2014 el 26,9% dijo que era “malo” y el 10,7% que era “muy malo”.

VER PARA OPINAR

Los datos recogidos por los investigadores del CIEP durante las últimas seis encuestas de opinión, realizadas entre abril del 2013 y noviembre del 2014, ilustran, además, el proceso de conocimiento y formación de criterio acerca del Gobierno y de sus funcionarios, que se está produciendo entre los ciudadanos.

Las respuestas obtenidas durante las encuestas del último año de Laura Chinchilla mostraban una opinión clara y formada. Solo un muy bajo porcentaje de los entrevistados (entre un 1,4% y 2,7%) respondía que no sabía cómo calificar la gestión del Gobierno.

Esa tendencia se modificó bruscamente en la encuesta publicada en julio de este año, durante los primeros días de gobierno del PAC. Allí el 21,5% de los encuestados respondió que no sabía cómo calificar la gestión del Gobierno.

Es decir que la gente estaba observando las decisiones de los nuevos funcionarios antes de calificarlas a favor o en contra.

La última encuesta muestra que ahora hay mucho más gente con un criterio formado y que solo el 7,1% de los entrevistados no tiene una opinión acerca de la gestión gubernamental.

Esos mismos datos revelan que, a pesar de que existe un sentir crítico hacia el gobierno del PAC, las valoraciones positivas y  negativas sobre la gestión de gobierno actual están en un equilibrio volátil y se reparten en tercios.

Quienes creen que la gestión es buena o muy buena suman un 30,8% y quienes consideran que es mala o muy mala, reúnen un 34,5% y aquellos que la consideran regular son el 27,6%.

Esta suerte de frágil equilibrio muestra una tendencia a romperse en los extremos,  ya que el porcentaje de personas que calificaban la gestión de gobierno de Solís como muy buena se mantiene (aunque con una leve tendencia a la baja) en un 3% de las respuestas.

Pero el porcentaje de quienes califican como «muy mala» la gestión del Gobierno actual, se duplicó y pasó del 3,6% en los datos obtenidos en julio 2014 a 8,9% en los resultados de noviembre 2014.

Los hallazgos de este último estudio de opinión elaborado por el CIEP de la UCR son claros en advertir un fuerte cambio en la tendencia de las opiniones. El momento del selfie para las redes sociales y de los gestos simbólicos parece haberse agotado como combustible del motor político de Solís.

El académico desconocido que comenzó pidiendo el voto como un hombre de a pie, es hoy una figura ampliamente popular que tiene en sus manos las riendas de un gobierno que ganó con la promesa de impulsar «el cambio», al que la oposición le achaca falta de rumbo y a quien los ciudadanos comienzan a mirar con ojos más severos.

Para Luis Guillermo Solís fue útil en su triunfo electoral el fenómeno de unos habitantes con identidades ideológicas y partidarias débiles cuyo apoyo a las figuras políticas es volátil y centrado en la satisfacción de necesidades, pero lo que antes sirvió para ganar las elecciones ahora parece que comienza a jugar en contra.


Cae optimismo sobre rumbo del país

Ernesto Rivera

[email protected]

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El tránsito de la etapa electoral de promesas y proyectos a futuro, a la erosión que provoca el mundo real de la toma de decisiones y acciones concretas parece estar comenzando a pasarle una factura negativa a la administración de Luis Guillermo Solís.

Los síntomas de una caída en el optimismo ciudadano que caracterizó a buena parte de la ciudadanía durante el arranque de la administración Solís, quedaron reflejados en las respuestas obtenidas por los investigadores del CIEP de la UCR, en la última encuesta de opinión efectuada a fines de noviembre pasado.

Esta tendencia se vuelve evidente en la respuesta de las opiniones más extremas a  la pregunta ¿Cree usted que dentro de un año la gestión del Gobierno será mejor, peor o igual que ahora?

En la encuesta de julio del 2014 quienes consideraban que estaríamos mejor eran el 59,2% de los entrevistados, mientras que en las respuestas de noviembre 2014 esa opinión optimista cayó al 44,3%.

En el otro extremo, quienes creían que el año próximo la gestión del Gobierno sería peor, eran en julio pasado el 9,6% de los encuestados, mientras que hoy esa mirada pesimista se duplicó y le pertenece al 19,9% de la muestra.

Consistente con este hallazgo es la respuesta obtenida a la pregunta ¿Cómo calificaría la situación económica del país? Los que la calificaron de «buena» en julio pasado se mantienen estables en noviembre (pasaron de 17,5% a  16,4%).

Pero los más críticos parecen haberse radicalizado y las respuestas que califican la  situación económica como «muy mala» crecieron del 19,5% en julio al 24,6% en noviembre 2014.

Esta visión crítica se extiende también a la valoración relativa que la gente hace entre el presente Gobierno y el anterior. A la pregunta ¿Cree usted que  la gestión del Gobierno actual es mejor, peor o igual que hace un año?, las visiones más severas crecen más que las respuestas optimistas o neutras.

Los que creen que este Gobierno es peor, pasaron del 7,1% que se obtuvo en julio de 2014 a un 16,9% en noviembre.

Mientras que los que creen que este Gobierno es «mejor» tuvieron un leve descenso del 40,1% al 37,8%. Y los que consideran que es «igual» se mantuvieron relativamente estables oscilando de un 34,9% en julio a un 39,4% en noviembre.

La gestión de gobierno que realizó el equipo del presidente Luis Guillermo Solís durante sus primeros meses no logró hasta ahora cimentar el optimismo y la confianza sobre la posibilidad de un cambio positivo para el país, que había logrado infundir en el electorado durante la pasada campaña política.

Los hallazgos de la encuesta del CIEP de la UCR muestran un crecimiento del pesimismo y un deterioro del optimismo acerca del futuro económico que tendrá el país, como fenómenos paralelos y congruentes entre sí.

Ante la pregunta ¿Cree usted que dentro de un año la situación económica del país será mejor, igual o peor? las respuestas con carga negativa subieron y las positivas bajaron.

Quienes consideran que la situación económica del país será peor el próximo año pasaron del 20,5% que tenían en julio pasado al 32,3% en la encuesta de noviembre 2014.

Mientras que los que pensaban que la situación del país sería mejor cayeron del 45,2% que tenían en julio al 31,1% en las respuestas obtenidas en noviembre 2014.

La capacidad del presidente Solís y de su gabinete de dar las señales apropiadas para que la visión a futuro de los ciudadanos sobre la economía del país mejore y para re-encantar a sus seguidores y neutralizar a sus críticos será, según los datos del CIEP, uno de los mayores desafíos del gobierno del PAC durante el 2015.


El azote del desempleo

Ernesto Rivera

[email protected]

La incertidumbre acerca de si se logrará conseguir empleo es la principal preocupación que aqueja a los costarricenses durante estos últimos

días del 2014.

El azote del desempleo fue señalado a los investigadores del CIEP como el principal problema que tiene el país por un 20,9% de los entrevistados y encabeza una tríada de preocupaciones que se completa con la inseguridad (14,3%) y el costo de vida (12,4%).

El temor al desempleo desplazó de la primera posición al costo de vida que era en la encuesta de julio de este año la principal preocupación para un 24,7%.

La preocupación es consistente con los hallazgos del informe del Estado de la Nación cuyos resultados se presentaron el mes pasado.

El estudio reveló que entre los hogares que estaban en condición de pobreza durante el 2013, solo el 57,5% estaba en esa situación en 2012. El 42,5% restante no eran pobres el año anterior y que el paso a esa condición de pobreza fue la pérdida del empleo.


¿Dónde debería el Gobierno destinar más recursos?

21,6% Educación

16,4% Lucha contra la pobreza

11,6% Infraestructura

8,6%   Seguridad


¿A cuál institución debería el Gobierno recortar recursos?

29% de las respuestas opinó que a la Asamblea Legislativa se le debería recortar fondos.

8%   de las respuestas opinó que se deberían recortar fondos a los salarios de los funcionarios.

4,6% de las respuestas opinó que al MOPT, Cosevi y al Conavi se le deberían recortar fondos.



Encuesta del CIEP para UNIVERSIDAD:

Pesimismo desdibuja esperanzas de cambio

JORGE LUIS ARAYA

[email protected]

A seis meses de haberse sentado Luis Guillermo Solís Rivera en la silla presidencial de Zapote las esperanzas del cambio prometido se desdibujan ante la valoración negativa del Gobierno, y el sentimiento pesimista sobre la situación política del país que comparte la mayor parte de la  ciudadanía, según los hallazgos de la nueva encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica.

A la hora de calificar a las personalidades políticas del país, la imagen del presidente Solís acusa un desgaste notable en relación con la que el mandatario proyectaba cuatro meses atrás, a poco tiempo de iniciado su mandato. Es la única figura del escenario político  nacional que pierde apoyo en el período, ya que la valoración que hacen los ciudadanos sobre otros políticos se mantiene prácticamente sin cambios, según los hallazgos del estudio de opinión.

Similar situación se ve en la valoración de las instituciones. Las universidades públicas, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Iglesia Católica siguen en los primeros puestos de la opinión ciudadana.

SITUACIÓN

El pesimismo sobre la situación política del país es claramente dominante al cumplirse los primeros seis meses de la Administración Solís Rivera. Un 60,6% opina que la situación es mala o muy mala (38,8% mala, 21,8% muy mala), en contraste con los datos de la anterior encuesta del CIEP, en julio pasado, cuando las cifras correspondientes eran 32,4% y 14,3%, lo que revela principalmente un fuerte incremento de la categoría “muy mala”.

En noviembre solo un 17,3% considera buena la situación política, frente a un 27,9% de la encuesta de julio. En cambio no hay mayor variante entre los que la consideran muy buena: 1% y 1,2% respectivamente.

Por otra parte, baja el número de quienes creen que la situación política es mejor que hace un año y se duplica prácticamente el de quienes estiman que ha empeorado, mientras que ha variado poco el de los que encuentran que sigue igual.

Así, un 50,3% dice que es igual (47,1% en julio), 23% que es mejor (31% en julio) y 21,1% que peor (11,1%). Solo un 5,6% no sabe o no responde.

De cara al futuro el pesimismo es mayor. Ante la pregunta de cómo cree que será la situación política dentro de un año, un 29,6% dijo que mejor (a diferencia del 44% que respondió así en la anterior encuesta), 22,1% opinó que será peor (12,3% en julio) y un 38,8% que igual (31,7% en julio).

PERSONALIDADES E INSTITUCIONES

En el estudio de opinión del CIEP se pidió a las personas calificar a una serie de figuras políticas en una escala de 0 a 10. El presidente Luis Guillermo Solís sigue siendo el mejor valorado y encabezó la lista con una nota de 6,6 (sin superar el mínimo usual de 7 para aprobar), mientras que el diputado Otto Guevara obtiene la peor calificación, con una media de 4,9.

A la calificación del mandatario Solís siguió la del expresidente Óscar Arias con 6,3; el presidente de la Asamblea Legislativa, Henry Mora, con 6,1; el primer vicepresidente y ministro de Hacienda Helio Fallas con 6, y la segunda vicepresidenta y coordinadora del área social del Gobierno, Ana Helena Chacón, con 5,9.

Rodolfo Piza, excandidato presidencial y presidente de la Unidad Social Cristiana obtuvo un 5,8; Ottón Solís, fundador y diputado del Partido Acción Ciudadana, 5,8; Laura Chinchilla, expresidenta de la  República, 5,3; José María Villalta, excandidato y exdiputado del Frente Amplio 5,2; Melvin Jiménez, ministro de la Presidencia, 5,1 y Otto Guevara, diputado y excandidato presidencial del Movimiento Libertario, 4.9.

En la encuesta de julio el presidente Solís había aprobado con un 7,3, y el resto de personalidades presentaban prácticamente la misma calificación que la obtenida en noviembre.

En lo que respecta a la valoración que la ciudadanía hace de las instituciones, la situación se mantiene semejante. Hay una ligera tendencia general a la baja en relación con la medición de julio, salvo en el caso de la Defensoría de los Habitantes, que muestra una recuperación luego del descenso que experimentó en julio tras la abrupta renuncia de la defensora Ofelia Taitelbaum, por presuntos irregularidades.

A su vez, la Asamblea Legislativa se mantiene en el sótano de la valoración popular.

La Universidad de Costa Rica continuó a la cabeza con nota de 8,5 (8,6 en julio), seguida de “otras universidades públicas” con 8,1 (8 en julio), el OIJ con 6,9 (7,4), la Iglesia Católica 6,9 (7,3), Tribunal Supremo de Elecciones 6,8 (7,3), Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) 6,8 (6,9), universidades privadas 6,6 (7,1).

La Fuerza Pública obtuvo 6,5 (6,7); Defensoría de los Habitantes 6,4 (5,9), Poder Judicial 6,3 (6,8), Sala IV 6 (6,4), Contraloría General de la República  6 (6,4), otras iglesias 5,8 (6), Gobierno 5,5 (6), Asamblea Legislativa 4,2 (4,7).

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Ciudadanos tiene poca claridad sobre acciones concretas de gobierno

Las sonrisas, abrazos y fotos en Internet no son suficientes. Lo demuestra la dificultad que muestra la ciudadanía para identificar la decisión más acertada, o la más desafortunada, del presidente Luis Guillermo Solís en estos primeros seis meses de Gobierno, según el estudio de opinión del CIEP.

La oposición ha machado la idea de que el primer Gobierno del Partido Acción Ciudadana no acaba de encontrar el rumbo, que no tiene objetivos ni planes claros y concretos para solucionar los grandes problemas del país.

El mandatario se ha defendido diciendo que el rumbo quedó trazado en su mensaje de los  primeros cien días, donde entre otros ratificó el compromiso con la lucha contra la corrupción, por la austeridad en el gasto y la eficiencia en la inversión social, lo mismo que en el Plan Nacional de Desarrollo dado a conocer en noviembre.

Sin embargo, la crítica que la oposición explota en la lucha política diaria con el Gobierno, encuentra respaldo en la poca claridad que tiene la ciudadanía sobre el accionar del Gobierno, según los datos del CIEP.

A la pregunta de “¿Cuál considera que es la decisión más acertada del presidente Solís?”, el mayor grupo, un 35,8%, no sabe o no responde, y 21,4% dice que “ninguna”. Son porcentajes muy similares a los registrados por los investigadores del CIEP en julio pasado, en los inicios del Gobierno, cuando los valores correspondientes fueron 35% y 19%, respectivamente.

En noviembre, la acción que obtiene algún reconocimiento es la “gestión de la huelgas” que ha hecho el mandatario, con un 12,9% de las respuestas que la mencionaron, seguida por “recortar los gastos” (3,4%), luchar contra la corrupción (3,3%), y su imagen y acercamiento con la gente, también 3,3%.

Luego siguen: el manejo de las relaciones con Nicaragua (2%), sus relaciones con los demás actores políticos (1,6%, manejo de precios, salarios, impuestos y pensiones (1,6%, fomentar empleo e inversión (1,6%, ayudar a los pobres (1,3%), apoyo a personas sexualmente diversas (1,1%), ser presidente (1%), el presupuesto (1%), nombramiento de ministros y jerarcas (0,9%), arreglar la infraestructura (0,8%), otras (0,8%).

A la pregunta de “¿Cuál considera que ha sido la decisión menos acertada del presidente Solís?”, nuevamente prevalece la incertidumbre, pues cerca de la mitad, un 44,8%, no sabe o no responde, y un 4,8% dijo que ninguna.

Un 10,1% calificó como la decisión menos acertada el apoyo  a personas sexualmente diversas (izada de la bandera de la diversidad sexual en Casa Presidencial); 7,4% mencionó la gestión de las huelgas; 5,6% el nombramientos de ministros y funcionarios y 4,3% inacción, lentitud y falta de firmeza.

Un 4% fue para el incumplimiento de promesas, 3% el aumento de precios de bienes y servicios; 2,4% aumentar impuestos y precios; 2% el presupuesto; 1,6% mal manejo de imagen y comunicación; otras:10,1%.


Crece el  apoyo a Japdeva

La polémica que ha suscitado la concesión a la empresa  transnacional APM Terminals para construir una nueva terminal portuaria en Moín, en Limón, con exclusividad para atender barcos de contenedores, ha calado en la conciencia de la ciudadanía, donde una significativa mayoría dice estar enterada de este asunto. Las personas se inclinan mayoritariamente por apoyar la dotación de recursos a Japdeva para modernizar los actuales muelles a fin de que compitan con la nueva terminal.

La mayor parte de las personas opinaron que no se debe eliminar los actuales muelles gestionados por la Junta de Administración Portuaria y Desarrollo de la vertiente Atlántica (Japdeva), y que deben mejorar las viejas instalaciones.

Un 77,9% de las personas dijeron estar enteradas de la construcción de la nueva terminal de Moín (frente a un 19,5% que no estaban al tanto y 2,6% que no sabe o no responde).

El 56,8% opinó que no se debe eliminar la terminal operada por Japdeva, un 21,8% opinó que sí se debe eliminar y 21,5% no sabe o no responde. El resultado representa un incremento del apoyo a la entidad con respecto al mes de agosto pasado, cuando se realizó un sondeo del CIEP, y las respuestas correspondientes fueron 48,4%; 40,4% y 11,2%.

Ante la pregunta de si ¿Se le deben dar recursos a Japdeva para que mejore la vieja terminal y compita con la nueva?, el 60,8% se inclinó por el sí, 21,9% no y 17,4% NS/NR.


Ficha técnica

Encuesta sociopolítica realizada por el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica del 10 al 29 de noviembre del 2014.

Muestra: Se completaron 800 entrevistas telefónicas a personas mayores de 18 años.

Margen de error: ±3,46 puntos porcentuales, con una confianza del 95%.

Metodología: Los hogares contactados fueron seleccionados mediante listas de números aleatorios según tres regiones del país: metropolitana, resto del Valle Central y resto del país. Dentro de cada hogar se escogieron las personas según cuotas predefinidas con sexo, edad y nivel educativo como criterios para obtener representatividad en la muestra.

La encuesta se realizó a hogares con teléfono fijo, lo cual corresponde aproximadamente al 57% de los hogares de Costa Rica, según la Encuesta de Hogares de 2012, efectuada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Esto significa que toda generalización que se haga con base en estos datos debe referirse estrictamente a la población costarricense con teléfono residencial y no la población en su totalidad.

Responsables: Marisol Fournier (psicóloga social) y Adrián Pignataro (politólogo, coordinador).


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