País hizo oferta a China a finales de agosto

Gobierno busca que China compre deuda pública para 2016

Autoridades buscan obtener cerca de $500 millones de China, pero aún no reciben respuesta del gigante asiático.

Ante la necesidad de conseguir financiamiento externo para cubrir los gastos del Presupuesto Nacional del 2016, el Ejecutivo envió a China una primera comunicación para que el gigante asiático compre deuda pública costarricense.

Así lo confirmaron a UNIVERSIDAD, el ministro interino de Hacienda, José Francisco Pacheco, y el director de Crédito Público de esa cartera, Juan Carlos Quirós, quienes explicaron que todavía no han recibido respuesta de las autoridades chinas.

«Solo se ha formulado la propuesta nuestra. Lo que tenemos es un documento que hemos enviado a China para que ellos adquieran bonos de deuda interna, pero ellos no han respondido», apuntó Pacheco.

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Aunque el proceso para venderle bonos de deuda pública a China se encuentra todavía en una etapa muy temprana, la iniciativa forma parte de un esfuerzo que realiza el Ministerio de Hacienda para conseguir financiamiento y así operar durante el 2016.

Pacheco explicó que como parte de esta misma estrategia para diversificar las fuentes de financiamiento externo, el Gobierno también se acercó a organismos internacionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con la intención de acceder a cerca de $500 millones con cada entidad.

Sin embargo, la cooperación con estos organismos solo podría avanzar si estos Bancos ven señales favorables en la política fiscal de nuestro país, como la aprobación del Impuesto sobre el Valor Agregado.

Además, la fuente de financiamiento que nuestro país ha utilizado en los últimos años para suplir el agujero fiscal –los llamados eurobonos, que ingresaron al año cerca de $1.000 millones– ya no estarán disponibles en el 2016.

Ante esto, Hacienda planteó a las autoridades chinas analizar la posibilidad de venderles deuda pública costarricense, apelando a un convenio similar que se realizó durante la administración Arias Sánchez (2006-2010), cuando se vendieron $300 millones en bonos a China.

En esa ocasión, el Ejecutivo tuvo un tira y encoge con la prensa y la opinión pública por su negativa de revelar las condiciones en que fue firmado ese préstamo. Finalmente, la Sala Constitucional ordenó a Hacienda brindar la información y, unos meses después, la Contraloría General de la República avaló la venta de bonos, pero recomendó mayor transparencia.

La propuesta que hizo llegar la actual administración a China todavía no está tan madura, puesto que solamente plantearon el interés tico en vender bonos de deuda.

Exploración

A finales de agosto, el país envió una «nota» de exploración, en la que establecía sus intenciones, explicaba el antecedente de los bonos durante la administración Arias Sánchez a las actuales autoridades chinas y exponía la situación actual de los bonos soberanos del país.

«La misiva buscaba darles antecedentes, contarles (al gobierno chino) cómo está Costa Rica, algunas características y la evolución de los bonos soberanos y sus rendimientos, dándoles ese panorama. No condicionando ni nada, ni mostrando algún tipo de condiciones. Fue más general», apuntó Quirós, director de Crédito Público.

En este primer documento –el cual todavía no ha contestado Beijing, pero que ya recibieron las autoridades chinas– no se trataron montos ni plazos, según explicó Pacheco, aunque detalló que no maneja el detalle de la propuesta.

El ministro interino explicó que, así como buscan financiar cerca de $500 millones con cada uno de los bancos internacionales, esperan recibir una cifra similar tras el convenio con China.

Durante la última década, China se ha convertido en fuente de financiamiento para países que necesitan diversificar sus entradas de efectivo. Durante una visita a España en 2011, el viceprimer ministro Li Keqiang se comprometió a comprar 6.000 millones de euros (cerca de $6.800 millones) en deuda española, griega y portuguesa.

Para Costa Rica, el acceso a fuentes de financiamiento externo es particularmente importante, porque del presupuesto presentado por el Ejecutivo para el 2016 solamente 54,4% es pagado con ingresos corrientes. El resto deberá provenir de deuda interna o deuda externa.

Sin embargo, esta es un arma de doble filo, porque cada vez acapara una mayor parte del gasto estatal. De cada 100 colones que proyecta gastar el poder Ejecutivo en el 2016, 31 de ellos irán al pago de intereses o a la amortización de la deuda.

Sin detalles

La negociación con los chinos todavía está en una etapa preliminar, o «en pañales», como la describió el director de Crédito Público, Juan Carlos Quirós.

«Nosotros estamos valorando diferentes opciones con organismos multilaterales, pero para el próximo año; por ahora (con China), es explorar alguna posibilidad o interés de parte de ellos, teniendo claro que ya hubo un precedente», apuntó el funcionario de Hacienda.

Según Quirós, el acceso a nuevas fuentes de financiamiento también permitirá cancelar deuda más cara y así reducir el costo financiero de esta y darles mayor holgura a las arcas costarricenses.

El documento ahora lo analiza el Banco de la República Popular China y, de manifestar interés, se comunicaría con las autoridades costarricenses para tener un mayor nivel de detalle.

Es en esta segunda etapa de exploración, cuando Hacienda y las autoridades chinas se sentarían a negociar sobre plazos y condiciones.

«Imagino que la respuesta puede venir con algún tipo de condición, pero no tengo idea todavía si se habrá negociado algo en particular», explicó el ministro interino.

Una de las ventajas que han visto tanto el Gobierno costarricense como los de otros países latinoamericanos son las bajas tasas de interés y la flexibilidad que ofrece el financiamiento chino.

Sin embargo, también ha levantado algunas cejas por las implicaciones internas que tienen estos tratos para los países latinoamericanos.

El especialista en la dinámica China-América Latina, Enrique Dussel, recordó que en 2014 el gigante asiático compró $11.000 millones de bonos de deuda argentinos, lo que permitió cierta estabilidad macroeconómica a ese país.

«Sin embargo, la compra de bonos de deuda también implicó un grupo de compromisos por parte de Argentina para que China se convirtiera en el único proveedor de un grupo de proyectos ferroviarios, hidroeléctricos y de una central nuclear», apuntó Dussel, quien dirige el Centro de Estudios China‐México de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Además, recordó el mexicano, Argentina entregó varios centenares de kilómetros cuadrados en el sur del país para establecer un centro astronómico.

 

Los números de los bonos chinos

Fecha de emisión: 2008

Monto: $300 millones, en dos tractos de $150 millones

Plazo: 12 años

Tasa: 2%

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