Intentarán enfrentar agenda del PLUSC sin regalar posiciones de centro

Satanización del acuerdo con el PAC y sindicatos es temor a que fuerzas progresistas se unan, dice presidenta del Frente Amplio.

“¿De cuál centro hablan? Enfrentar la agenda del PLUSC (Liberación Nacional y la Unidad) no es entregar el centro político, esa es una concepción totalmente errática de Ottón Solís”, se sacudió Margarita Bolaños, presidenta del gobernante Partido Acción Ciudadana (PAC).

De esa forma se refirió Bolaños a las objeciones del diputado y fundador del PAC Ottón Solís, quien se opuso al acuerdo firmado el pasado 26 de junio entre la agrupación oficialista, el Frente Amplio (FA) y la coalición sindical Patria Justa para rechazar y aprobar proyectos en la Asamblea Legislativa.

Para Solís el “tono anti” del acuerdo respecto de la alianza parlamentaria opositora que se formó el pasado 1 de mayo no le conviene al oficialismo, que va a necesitar apoyos de ese sector para aprobar acuerdos, y además el entendimiento con la izquierda del FA y los sindicatos significa regalarle el centro al PLUSC (Liberación Nacional y la Unidad Socialcristiana), el Movimiento Libertario y los partidos cristianos.

Por su parte, la diputada Patricia Mora, presidenta del Frente Amplio (FA), negó que la alianza rubricada con la agrupación oficialista y el grupo de sindicatos sea excluyente de otras fuerzas.

La satanización que sectores políticos han hecho del acuerdo no se entiende en un país como Costa Rica, que, históricamente, desde la independencia en 1821 ha estado signado por los acuerdos y pactos. Tal satanización solo se explica en el miedo de algunos tienen de que las fuerzas progresistas se unan, afirmó (ver recuadros).

El caso es que los ánimos políticos en la oposición y el oficialismo se agitaron y las divisiones internas en los partidos se hicieron evidentes una vez más con motivo del acuerdo “Agenda Patriótica para el Bien Común” que rubricaron en un acto público, la semana antepasada, las presidentas del PAC y el FA, los respectivos jefes de fracción, Marco Vinicio Redondo y Gerardo Vargas, así como Albino Vargas, secretario general de la Asociación de Empleados Públicos y Privados (ANEP) y coordinador de Patria Justa, junto a otra docena de dirigentes sindicales.

El acuerdo – que no fue avalado por todos los diputados del PAC ni por todos los del FA – anuncia el propósito de impulsar algunos proyectos y oponerse a otros que tiene en agenda la alianza parlamentaria de oposición que se conformó el 1 de mayo para controlar el directorio legislativo, integrada por el Partido Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC), Movimiento Libertario, Renovación Costarricense, Alianza Demócrata Cristiana y Restauración Nacional.

El hecho de que el presidente de la República, Luis Guillermo Solís, tomara distancia y declarara que no tenía conocimiento de la negociación del PAC con el FA y los sindicatos, avivó críticas de la oposición que señala descoordinación en el gobierno y falta de liderazgo del presidente incluso respecto a sus diputados más cercanos del oficialismo.

Se demuestra que hay una falta de coordinación entre el presidente, la fracción legislativa y el comité ejecutivo del PAC, puyó Johnny Leiva, jefe de fracción del PUSC, entre las voces que han atacado el pacto.

La defensa invocada por el mandatario es que el mencionado acuerdo es un asunto del partido y los diputados que a él no le compete, ya que lo que le corresponde es trabajar con todas las fuerzas representadas en la Asamblea Legislativa, donde algunas veces coincidirá con unas y otras veces con otras.

Las críticas le llovieron sobre todo al PAC como partido de gobierno, desde sectores adversos que le reprochan excluir a fuerzas con las que debería negociar, habida cuenta del fraccionamiento del congreso, donde ni el oficialismo ni ninguno de los nueve partidos representados cuenta con mayoría para imponerse.

Dentro de la misma bancada oficialista, Ottón Solís se declaró “totalmente en desacuerdo con la estrategia y con algunos contenidos” del acuerdo.

“No comparto la idea de hacer una alianza de este tipo con un grupo político específico a sabiendas de que, de acuerdo al tema, vamos a necesitar a todos. Tampoco comparto la idea de hacer una alianza con grupos que defienden intereses corporativos, sean estos sindicales, empresariales, etc. Puede ser que alrededor de algún tema coincidamos y hasta coordinemos, pero un manifiesto de alianza indicaría similitud permanente de criterios”.

Además “el tono anti” en relación con la alianza que controla la Asamblea es improductivo, sobre todo para un partido que gobierna, objetó Solís entre otras razones para oponerse al acuerdo, en un correo dirigido a la fracción y que él mismo divulgó luego.

Pero según la presidenta del PAC, el acuerdo fue bien pensado políticamente, como reacción a la alianza parlamentaria que el PLN y sus socios integraron el 1 de mayo, con la pretensión de impulsar proyectos con las cuales el PAC históricamente ha estado en desacuerdo.

Desde su perspectiva, hay una ofensiva de sectores de poder a los cuales responden partidos políticos que aunque están desgastados, tienen de su parte a medios de comunicación preparados para golpear al gobierno y al PAC. Hay una estrategia clarísima para enfrentar al gobierno con los empleados públicos que representan el 15% de la fuerza laboral, consideró.

“Estamos trabajando para abrir el partido al debate en estos temas para que la gente pueda participar también. Lo que pasa es que la prensa está muy armada y trata de golpear; hasta levanta muertos como a (el expresidente) Óscar Arias, quien es precisamente responsable del déficit fiscal (uno de los temas en debate de la actualidad). El responsable de este Estado amorfo e ineficiente que tenemos es precisamente Liberación Nacional y la Unidad, no el PAC”, se defendió Bolaños.

ALIANZAS

La presidenta del PAC ratificó que de cara a las elecciones municipales de febrero próximo, el partido lleva adelante un proceso paralelo de alianzas con otros partidos para ir con papeletas conjuntas a los comicios.

“Está claro que hay lugares donde no podemos llegar solos. Se va con la Unidad Socialcristiana en unos casos, con gente de Liberación Nacional que se ha sumado, con partidos cantonales con los que se ha estado negociando, igual que con gente FA y organizaciones de la sociedad civil que están apoyando candidatos a las elecciones”, manifestó Bolaños.

Ya hay pactos de coalición acordados con otros partidos en cinco cantones (San Pedro de Montes de Oca, Tibás, Belén, San Isidro de Heredia y Guatuso), y en al menos diez se irá bajo la figura de alianza, con la bandera del PAC, informó Bolaños, mientras está en desarrollo la convocatoria de asambleas cantorales, y calculó que en 78 de los 81 cantones, el PAC estaría participando exitosamente en las elecciones.

En Montes de Oca el pacto de coalición es entre el PAC y el FA, cuyas asambleas cantonales ya ratificaron el acuerdo, lo que implica participar como un partido nuevo, mientras los Partidos Alianza Patriótica, Patria Nueva y el Humanista también se sumarían, pero bajo la figura de alianza, la cual deben aprobar sus respectivas asambleas, según dijo Marcel Soler, uno de los aspirantes a alcalde.

“Aquí no hay exclusión”

P83-Pacto-MoraLa diputada Patricia Mora, presidenta del partido Frente Amplio (FA), rechazó la acusación de que el acuerdo con el Partido Acción Ciudadana (PAC) y el agrupamiento sindical Patria Justa sea un pacto excluyente.

Es un acuerdo para intentar detener proyectos que nosotros creemos que van contra el bien común, pero aquí no estamos excluyendo a nadie”, aseguró, y como ejemplo mencionó proyectos de ley que se incluyeron en el pacto y que fueron propuestos por diputados del FA y del Partido Liberación Nacional (PLN).

La legisladora subrayó que la historia costarricense ha estado signada por una política de acuerdos, e incluso el acto fundacional del estado nacional costarricense se llamó el Pacto de Concordia.

De manera que desde 1821 esta sociedad ha estado signada por esa vocación de diálogo y de acuerdos, de manera que no se entiende la satanización desatada con motivo del pacto firmado el pasado 26 de junio, que es un pacto como el que tienen entre ellos los diputados cristianos o como el que tienen los partidos de oposición que se hicieron con el directorio de la Asamblea Legislativa el pasado 1 de mayo.

“La única explicación que puedo tener a esta reacción desmesurada es que efectivamente como lo dijo (el economista y columnista) don Jorge Guardia, los desvela que los sectores progresistas puedan ponerse de acuerdo y unirse”.

Otros sectores políticos los han criticado que con este acuerdo ustedes excluyen a otras fuerzas y se aíslan en el parlamento dificultando más bien la aprobación de los proyectos que quieren apoyar…

-De ninguna manera. Fíjese que el FA está a las puertas de firmar otro acuerdo con otro sector de movimientos sociales, el Bloque Unitario Sindical Costarricense (Busco). Entonces este no es un acuerdo excluyente. Es un acuerdo que efectivamente intenta detener proyectos que nosotros consideramos que atentan contra el bien común, como el de cogeneración eléctrica, como el de la venta de Recope, y serán bienvenidos todos aquellos que nos quieran acompañar.

Y en ese mismo acuerdo hay dos iniciativas como son el permitir que Recope se extienda a otras áreas de energía, que es un proyecto presentado entre Edgardo Araya (diputado del FA) y Michael Arce (diputado del PLN), y el de fortalecimiento de la inspección laboral, que es un proyecto mío y de la diputada Sandra Piszk (PLN), así que aquí no hay exclusión de ningún tipo.

Olla de presión

P83-Pacto-BolañosLa presidenta del PAC, Margarita Bolaños, caracterizó el entendimiento alcanzado con el FA y con el agrupamiento sindical Patria Justa como el acuerdo sobre una agenda de trabajo, en respuesta a la recomposición “del viejo bipartidismo” que se dio en la Asamblea Legislativa el pasado 1 de mayo.

Bloque que pretende impulsar iniciativas para la privatización del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), y una reforma fiscal no progresiva para recargar a los sectores sociales, y otras medidas con las cuales el PAC no ha estado de acuerdo, explicó.

Son reformas que no se pueden hacer exclusivamente desde el parlamento, y que generarían inestabilidad política y enfrentamientos entre sectores políticos y económicos. Se dice que se busca reformar el Estado descoordinado e ineficiente que tenemos, pero ese Estado fue montado por el neoliberalismo, no por el PAC, y ahora ellos quieren llevar adelante estas reformas para enfrentar a los empleados públicos con el Gobierno.

Enfrentar eso no es regalar el centro. ¿De cuál centro hablan?”, cuestionó Bolaños.

“El sector público constituye casi el 15% de la fuerza laboral del país y ha representado la plataforma clientelar más grande del neoliberalismo. Pero los empleados públicos tomaron partido en esta última campaña confiándole el voto al PAC para que también hiciera reformas. Y si esas reformas se hacen desde el parlamento con esa visión de reducir el Estado, el gasto público y de cerrar instituciones a la ´troche y moche´, lo que vamos a tener en este país es un enorme caos social y paralización de todos los servicios. En ese caso pierde el país en paz social, y pierde en términos de atracción de inversión”, externó Bolaños.

En su criterio, el país tiene una olla de presión y lo que busca el acuerdo es quitarle el tapón a esa olla, de una manera pensada políticamente, con inclusión de sindicatos, y lo que se hace es presentar una agenda para empezar a trabajar y discutirla con la gente.

El objetivo es que los proyectos no se voten a la ligera con 38 votos en la Asamblea Legislativa, impidiendo que haya otra opción política que pueda visualizar proyectos estratégicos de largo plazo. Estos proyectos tienen que ver con la generación de energías limpias, fortalecimiento del ICE y la Caja del Seguro social, entre otros.

“Si se lee el documento firmado, se verá que no nos estamos comprometiendo con los sindicatos a mantener privilegios, todo lo contrario, vamos a revisar las convenciones colectivas, vamos a revisar los privilegios, pero no utilizando esto como excusa para hacer una reforma del Estado donde todos los servicios públicos se privaticen. Es lo que está en el fondo de esto”, sostuvo Bolaños.

 

Propósitos del acuerdo

La defensa del empleo público y cambios en el injusto sistema tributario, a fin de que los que más tienen contribuyan y se acabe el robo de impuestos, figuran entre los objetivos de la agenda suscrita por el PAC, FA y Patria Justa. Además:

-Evitar que desde la Asamblea Legislativa se debilite el modelo eléctrico estatal vigente en el país, mediante el aumento de la cogeneración privada de electricidad, con la aprobación del proyecto de Contingencia Eléctrica u otros similares.

-Impulsar una reforma a la ley que regula a la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) para que esta institución participe en la investigación, desarrollo y generación de fuentes alternativas de energía.

– Promover la reforma de varios párrafos del Artículo 50 de la Constitución Política para reconocer y garantizar el derecho humano de acceso al agua.

-Impulsar iniciativas orientadas hacia la adecuada fiscalización del cumplimiento de la universalidad en los servicios que presta la Caja Costarricense de Seguro Social a la ciudadanía, asegurar la transparencia de la gestión institucional y eliminar los portillos legales que permiten evadir las cuotas obrero – patronales, entre otras propuestas.

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