Jorge el escritor y Félix el puma, al alimón

El valor de una obra artística, sobre todo si está escrita para las niñas y los niños, depende de un delicado balance entre el

El valor de una obra artística, sobre todo si está escrita para las niñas y los niños, depende de un delicado balance entre el contenido y la forma; entre la estética y la didáctica; entre los conceptos y los valores. La novela Félix el puma y la gran carrera, del laureado escritor costarricense Jorge Eduardo Arroyo, bellamente ilustrada por Gilberto Vargas Vega y recientemente publicada por Alfaguara Infantil, alcanza ese equilibrio de una manera exquisita.

Jorge,  a quien se le ha otorgado en cuatro ocasiones el Premio Nacional de Teatro Aquileo J. Echeverría (1996, 2003, 2004 y 2008), es un riguroso investigador de la historia patria. Así se desprende de su conversación, salpicada de entusiastas referencias. Esta pasión por lo histórico se refleja en la composición de algunas de sus obras, como en La batalla de Rivas y en La tea fulgurante: Juan Santamaría o las iras de un dios, parábolas en torno a la Campaña Nacional; La patria primera: hombres de fecunda labor, que muestra las biografías de los principales jefes de Estado de Costa Rica; y en Figueroa: notario de la patria inédita, en la que el autor compone un friso en cuatro actos a partir de un personaje nacional, antihéroe del siglo XIX.

ENTRE JORGE Y FÉLIX

El interés investigativo de Jorge también lo ha llevado a hurgar en profundidad en la Patria Grande, es decir más allá de las fronteras del país, y ha compuesto piezas con temática no costarricense. El mundo no le es ajeno ni le queda ancho al escritor que se nutre de la Historia; sin embargo, esa no es la única fuente a la que recurre Jorge, pues también se sumerge en la gran diversidad léxica, biológica y cultural del mundo.

Félix el puma es un reflejo de su creador. El pequeño felino, ni lerdo ni perezoso, se nutre del saber de Jorge y de su pluma aprende a conocer y a querer el gran continente donde vive, a identificar dónde habitan las diferentes especies de flora y fauna y a sentirse orgulloso de sus orígenes, de sus amistades y de su parentela. Félix el puma es el protagonista de la historia, pero también es un guía que conduce a los jóvenes lectores por un recorrido a través del bosque tropical seco, mientras sugiere lecciones de vida.

Jorge comenzó su tránsito artístico como actor. Salió a las tablas por primera vez en 1982 y obtuvo el Premio Nacional de Teatro como mejor actor debutante. La condición histriónica se le nota en su fisga y en el fino sentido del humor. Yo doy fe de eso, pero también el público lo ha constatado en algunas de sus obras más queridas, comenzando por la primera, aquella icónica L´ánima sola de Chico Muñoz que en 1985 se estrenó con un éxito sin precedentes en el teatro costarricense, y sigue mostrándose regularmente en escena, con temporadas igualmente celebradas. La más reciente de las obras de Jorge, la comedia contemporánea Trío, reafirma los recursos dramáticos del autor, pero se aventura de manera más revolucionaria. En Trío, “la novedad estructural, en el límite de la forma dramática y la convención teatral, está en la forma de resolver las continuas irrupciones del pasado en el presente y de los distintos espacios de aquel en los dos de este”, según ha escrito el crítico literario José Luis García Barrientos, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC). Este oscilar entre los límites entre lo formal y lo convencional, también impregna las páginas de su nueva etapa en la escritura: la composición de una novela que propone reflexiones a los niños y a las niñas, pero que también interesa a los lectores adultos.

Félix el puma, disfruta de muchas alegrías, comenzando por “el paradisíaco hábitat donde le había tocado nacer”. Se ve rodeado de muchas situaciones simpáticas y de otras que motivan a pensar. Las personas adultas que se quieran deleitar con esta armoniosa novela,  sin duda sonreirán con algunos de los guiños que el autor pone para gozo de los mayores, o con los nombres ingeniosos como los de las de las aves migratorias, el del hermano de Félix, el de la familia de Guatemala y el del tío que escribía poemas revolucionarios. Los niños y las niñas aplaudirán las “particularidades” del manigordo, la confusión de la carrera en la playa, la historia de los papayazos y la clase de natación que dio papá puma. Como dice la maestra golondrina, “el humor, en el momento apropiado enriquece el espíritu y ayuda a sobrellevar la vida”. Por eso: “¡Hay que tratar de reírse más y de enojarse menos!”, dicta la novela a los más grandes con alma joven y a los más pequeños que comprenden el mundo como ancianos sabios.

Jorge, a juzgar por su fecunda producción artística, parece que aprendió de mamá puma. Ella le había dicho a Félix que, para concretar los sueños propios, hay que plantearse un objetivo y prepararse bien para enfrentar las vicisitudes que surjan hasta conseguirlo. “Se puede ser libre para soñar y elegir lo que se quiere hacer en la vida, dijo, pero con esa libertad hay que asumir la responsabilidad”. Hay que preparase físicamente, pero sobre todo hay que fortalecer la voluntad. La prueba de que Jorge lo ha hecho, es que se inició en la literatura con dos poemarios que fueron galardonados, pero luego sumó más de una docena de libros publicados y en treinta y cinco años de vida artística y literaria, no ha cejado. Tiene ya cuarenta estrenos teatrales y reúne un amplio corpus de artículos de opinión, ensayo y reportajes, en periódicos y revistas nacionales e internacionales.

Félix el puma,  también escuchó a mamá puma. Se preparó para los Juegos Deportivos del Bosque Tropical Seco, en los que enfrentaría a un poderoso rival que sonreía enseñando los fieros colmillos y que tenía fama de vencedor de depredadores. El pequeño puma aprendió de sus errores; más aún, el libro actualmente editado anuncia que el felino se prepara con dedicación para una importantísima misión que tiene entre manos, que devendrá en más aventuras y dará material para otra historia.

UNA NOVELA DIVERSA

Con Jorge y Félix hemos aprendido mucho. Por ejemplo, a enfrentar la realidad con fuerza de voluntad y empeño en esos momentos de la vida en que  “corren los lagrimones en catarata”.  Didácticamente, el texto destaca también el disfrute de aprender en familia, la importancia de la solidaridad y, muy especialmente, la necesidad de entender, desarrollar y aceptar la propia identidad. Este es,  probablemente, el eje más sólido en la narración y el que nos propone lo imprescindible del respeto por uno mismo, por los demás, por la naturaleza y por la diversidad.

El respeto por la diversidad es el hilo conductor que hilvana la novela. Es el respeto por la diversidad de pensamientos, de sentimientos, de culturas, de opciones, de gustos. A final de cuentas, de la novela se desprende que “la naturaleza hizo millones de cosas distintas y todas son maravillosas en conjunto o por sí mismas, (…) hasta las palabras que cambian mucho para llamar a un mismo fruto o animal”.

La novela infantil Félix el puma y la gran carrera, del autor costarricense Jorge Eduardo Arroyo, es un deleite. Sugiere, de manera clara y pedagógica, temas de actualidad, tratados con sencillez y emoción para facilitar la recepción en los niños. Sin embargo, es también una novela adulta, fruto de la madurez de un escritor que invita a leer, a disfrutar, a divertirse y a redescubrir el placer por el aprendizaje y el descubrimiento, que a veces dejamos olvidado en los territorios de nuestra niñez.

[delipress_optin id="134623"]

Otros Artículos

Durante la reciente visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el Gobierno de Costa Rica le planteó una solicitud al mandatario para que

Este 19 de mayo se realizará el primer Festival de los Sueños, una iniciativa gestada por la Fundación Skenê para el Desarrollo Humano a

La subducción de la placa Caribe debajo de la placa Panamá, hizo temblar al país a las 3:41 a.m. de esta madrugada cuando desató

El ministro de Comunicación, Francisco Chacón, es el décimo cuarto jerarca del gabinete de la presidenta Laura Chinchilla en renunciar. La dimisión ocurre luego

San José, 16 may (dpa) - El "avión de la vergüenza", como se califica ya en Costa Rica al escándalo por dos viajes

Nicaragüenses cruzan la frontera en busca de mejores oportunidades. (Foto: Ernesto Ramírez)María Isabel Jiménez, nicaragüense  con 16 años de residir en Costa Rica,  acudió

Como ferviente católico contemplaba con alegría el humo blanco que anunciaba el fin de la espera. Hubiese sido inaceptable una Semana Santa con un

Las fallas y descuidos de seguridad ocurridas durante el viaje que la presidenta Laura Chinchilla efectuó a Perú en un jet ligado a un
Semanario Universidad