Educan a comunidades para enfrentar maremotos

Los efectos de un tsunami pueden ser devastadores si las comunidades no se preparan para mitigar los daños. Científicos e instituciones iniciaron la tarea

Los efectos de un tsunami pueden ser devastadores si las comunidades no se preparan para mitigar los daños.

Científicos e instituciones iniciaron la tarea de educar a comunidades de la costa pacífica costarricense para que las personas conozcan la formación de maremotos, las precauciones que deben tener para salvar sus vidas y disminuir el impacto económico ante la ocurrencia del fenómeno natural.

Esta iniciativa es promovida por la Red Sismológica Nacional (RSN), formada por la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Instituto Costarricense de Electricidad.

Tales acciones no nacen del reciente sismo y posterior tsunami ocurridos en Indonesia en diciembre del 2004, sino a raíz de estudios del Centro de Investigaciones Geofísicas (CIGEFI) de la UCR y de la RSN.

El geólogo del CIGEFI, Mario Fernández Arce, quien también es profesor de la Escuela Centroamericana de Geología de la UCR, encontró que desde 1539 se han registrado 49 maremotos en América Central, 37 de ellos en el Pacífico que han cobrado la vida a cerca de 450 personas e innumerables daños materiales.

Fernández explicó que antes del maremoto de Nicaragua en 1992, no se había dado importancia real al riesgo de que el pacífico centroamericano sea sitio de incidencia de tsunamis (término japonés para referirse a maremoto, tsu: puerto, nami: ola).

En este suceso se registraron olas de casi 10 metros de altura y murieron 170 personas, Costa Rica recibió olas de 2 a 4 metros de altura que no causaron mayores consecuencias.

 

 

CENTROAMÉRICA VULNERABLE

Los estudios determinaron que Centroamérica es una zona que puede generar tsunamis, pues éstos se producen principalmente en las zonas de choques de placas y el istmo está ubicado donde la placa Cocos interactúa con la placa Caribe.

La costa caribeña del istmo tampoco está exenta de maremotos y se han registrado 12 eventos de proporciones considerables durante el mismo período de estudio.

El geólogo indicó que se necesitan sismos mayores a 6 grados en la escala internacional de Ritcher, en la corteza marina, para que se produzca un tsunami.

Los cálculos realizados por el investigador del CIGEFI y otros científicos determinaron que de presentarse uno de esas características en la zona de subducción de las placas, las olas del maremoto podrían afectar a Puntarenas y Quepos, aproximadamente 30 minutos después de que se sienta el temblor.

EDUCACIÓN PARA PREVENIR

El riesgo existe porque las poblaciones costeras no están informadas sobre cómo detectar este fenómeno y qué hacer en caso de que se produzca.

La RSN está coordinando programas de capacitación en los pueblos costeros a fin de que las personas puedan identificar la posibilidad de un tsunami, Garabito es ejemplo de un cantón que se ha preocupado por la prevención de desastres y ha implementado medidas.

Sin embargo, estas enseñanzas deben darse en todo el país y fue por eso que los expertos de la Red comenzaron un proyecto con los asesores de ciencia del Ministerio de Educación para difundir la información en primaria y secundaria.

Se busca que las personas comprendan los principios básicos de un maremoto y las precauciones. Por ejemplo: en caso de producirse un temblor fuerte es necesario verificar si el nivel del mar ha sufrido algún cambio, como un retiro del agua. Si eso sucede debe darse la voz de alarma y la población debe alejarse a zonas altas y vigilar.

Fernández insistió que es una medida sencilla, que no depende de tecnologías avanzadas como las que tiene Japón, pero que eventualmente podría salvar muchas vidas.

De esta manera  evitarían sufrir muertes por desastres naturales. Con la ayuda de una adecuada planificación urbana y un buen uso de la tierra se reducirían las perdidas económicas.

OTROS PROYECTOS DEL CIGEFI

En el primer minicongreso del Centro de Investigaciones Geofísicas, realizado en marzo pasado, se presentaron algunos proyectos que el centro desarrolla.

El científico Jorge Amador ofreció un resumen de sus estudios sobre la interacción de los océanos con la atmósfera. Destacó la importancia de una corriente de aire del caribe que atraviesa Centroamérica e influye en las zonas climáticas de la región.

Por otra parte Guillermo Carvajal expuso sus hallazgos acerca de la organización del espacio urbano de San José y posibles soluciones basadas en las actividades económicas e históricas.

Entre otros, Giovanni Peraldo, explicó su proyecto de análisis de la percepción de las ciencias naturales. Para cumplir tal objetivo este investigador del CIGEFI trabajó de la mano con las comunidades en la elaboración de mapas que permitieran conocer la percepción de las personas ante el uso de la tierra y con esto establecer una metodología para futuras investigaciones.

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