UCR velará por la seguridad y calidad de su agua potable

La Unidad de Gestión Ambiental identificará puntos de riesgo donde se pueda contaminar el recurso hídrico en diferentes sedes de la UCR.

Con el fin de disminuir los riesgos del agua potable que consume la sede central de la Universidad de Costa Rica (UCR) y sus sedes en el país, la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) de esta institución implementará una serie de planes que garanticen su seguridad y calidad.

Para cumplir con este propósito, la UGA prepara los planes de “Seguridad del agua”, los cuales conllevan una metodología, propuesta por la Organización Panamericana de la Salud, que aplicará a partir de octubre próximo en las sedes de Occidente (San Ramón de Alajuela), Atlántico (Turrialba), Pacífico (Puntarenas) y Caribe (Limón).

Cinthya Hernández, funcionaria de la UGA y encargada de los planes, explicó que “el agua de la UCR es suministrada por Acueductos y Alcantarillados, pero no todos los usuarios reciben el agua de la misma calidad, porque depende de la infraestructura que se tenga”.

Hernández detalló que el recurso hídrico llega a la Universidad y a las diferentes sedes con los correctos estándares de calidad; sin embargo, cabe la posibilidad de que se pueda contaminar por el manejo que se le dé en cada lugar.

Un paso adelante

De acuerdo con la funcionaria, el plan contempla una serie de pasos y análisis específicos para determinar factores de riesgo y conocer los puntos en los cuales el agua se pueda ver afectada y contaminada.

“Lo que la UGA busca es la disminución de peligros: prevenir antes de curar”, puntualizó Hernández.

También se busca pensar a futuro y poder identificar eventuales problemáticas. Actualmente, se están identificando unidades y puntos críticos en las sedes, con el fin de empezar a desarrollar la metodología de trabajo.

En años pasados, la UGA ha hecho estudios microbiológicos del agua potable en diversos puntos de las diferentes sedes de la UCR. Sin embargo, no se llevaron a cabo de forma periódica.

Con la metodología por aplicar, se harán dos muestreos por año, para lo cual recibirán colaboración del Laboratorio de Aguas de la Facultad de Microbiología. En la sede Rodrigo Facio ya se tienen identificados 24 puntos para llevar a cabo los estudios.

Simultáneamente, en las demás sedes se tomarán muestras en sodas, baños y bebederos. Una vez que se realicen estos estudios, se ejecutarán las acciones necesarias.

Hernández agregó que la UGA ya empezó a trabajar en la sensibilización del cuerpo administrativo de la UCR y en las Residencias Estudiantiles, secciones que, asegura, son las más accesibles, ya que presentan una mayor regularidad en asistencia.

Al mismo tiempo, profesores y estudiantes también forman parte del plan; no obstante, considera que es más problemático trabajar con estos sectores, debido a que no cuentan con un horario fijo y constante.

En su criterio, existen problemas pequeños que son fáciles de remediar. Mencionó que la mayoría de casos atendidos por la UGA por contaminación del agua se debe a un inadecuado almacenamiento.

Un ejemplo de lo anterior ocurre en los hogares, en donde se colocan plásticos, calcetines o trapos en el grifo, para que no gotee. Esto altera la composición del agua, debido a los microorganismos que se conservan allí, puntualizó Hernández.

A futuro, la UGA espera emprender labores de la mano de las asociaciones estudiantiles, con miras a incluir acciones en el quehacer universitario, que ayuden a la gestión integral del medio ambiente.

[delipress_optin id="134623"]

0 comments

Otros Artículos

La libertad de expresión pasa por las libertades de prensa y de empresa, y con ellas, en tanto, libertades básicas, no se juega, reclaman

En su artículo del 20 de mayo de 2015 (“Una mujer pagana evangeliza a Jesús”), don Miguel Picado cree que el amor de Jesús

El pasado 26 de junio, la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos estableció una garantía constitucional que permite el matrimonio

El tema de la democracia en el medio político costarricense no ha sido bien planteado nunca, al menos hasta donde llega nuestra memoria
Semanario Universidad