Universidad de Costa Rica renueva sus estrategias ambientales

Con una agenda propia, a partir de este año arrancó en sus labores la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) de la Universidad de Costa Rica

Con una agenda propia, a partir de este año arrancó en sus labores la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) de la Universidad de Costa Rica (UCR), que vino a relevar al Programa Institucional de Gestión Ambiental Integral (ProGAI).

Vale recordar que en mayo del 2014 se consolidó la UGA como una dependencia de la Vicerrectoría de Administración, tras el cierre de los programas desarrollados por el ProGAI.

La principal función de la UGA es ser un órgano regulador que asesore en temas ecológicos, aunque no necesariamente el que ejecuta los distintos planes.

De esta manera, la UGA es una entidad universitaria interdisciplinaria, con profesionales en Ingeniería Forestal, Química, Civil e Industrial, en Educación y Salud Ambiental.

Este 2015 inició sus tareas a partir de cuatro ejes de trabajo: ordenamiento del espacio geográfico, calidad ambiental, desempeño ambiental y promoción ambiental.

La UGA diseñó un plan de trabajo para el periodo 2015-2019, cuya elaboración contó con la participación de las distintas vicerrectorías, del Consejo Técnico Ambiental, representantes de las distintas sedes, la Oficina de Bienestar y Salud, entre otros. Se espera que esta estrategia no cambie cuando asuma otra persona la Rectoría de la Universidad.

Ordenamiento del espacio geográfico

El eje de ordenamiento del espacio geográfico tiene que ver con la planificación, la evaluación ambiental de la construcción, la movilidad y el transporte.

Para este 2015, está contemplado un plan de manejo forestal para la Sede Rodrigo Facio y la emisión de lineamientos ambientales de construcción y remodelación, que se coordinarían con la Oficina de Servicios Generales (OSG) y la Oficina Ejecutora del Programa de Inversiones (OEPI).

“Se emitió una serie de criterios que no solo inciden en iluminación y ventanales, sino también en el uso de tecnologías alternativas, como paneles solares y reutilización del agua de lluvia”, explicó Gerlin Salazar, directora de la UGA.

En materia de calidad ambiental, en cuanto al recurso hídrico, la UGA pretende monitorear el consumo y la calidad del agua potable de la UCR, al igual que cumplir con los límites de vertimiento de aguas residuales, cuya base sería un proyecto sanitario desarrollado en el 2007 para la sede Rodrigo Facio.

Además, la UGA coordinará con la OEPI el recurso para la operación de los sistemas de tratamiento de aguas residuales y el mantenimiento del cauce de la quebrada Los Negritos.

Sumado a lo anterior, se buscará aprovechar los distintos pozos en las fincas de la Universidad, mediante el ordenamiento de los que están en uso y el cierre de aquellos que no se aprovechan.

También se quiere monitorear la utilización y el consumo de energía (tanto eléctrica como combustible); para ello, los instrumentos de medición ya están en desarrollo.

Aunque en la UCR existe un plan de reciclaje desde el 2008, este no está planteado como estrategia según lo pide la legislación.

Desempeño ambiental

Por otra parte, en el campo del desempeño ambiental se trata de cuantificar los resultados del trabajo de las distintas unidades.

En este caso, la UGA ofrece asesoría en temas ecológicos y en la compra de productos de limpieza, para que cumplan los criterios ambientales apropiados.

La Unidad considera importante también el desarrollo del Plan Estratégico Institucional en Gestión Ambiental, ya que −en palabras de Salazar− “se sabe qué es lo que se quiere, pero falta fijar el gran norte institucional”.

La Directora detalló que la UGA coordinará con la Oficina de Divulgación e Información (ODI), para crear un manual de imagen que agrupe toda la comunicación relativa a temática ambiental.

Asimismo, se trabaja en un sitio en Internet y en perfiles en redes sociales, como distintos canales con el público, para ejecutar campañas de educación ambiental y divulgación para la comunidad universitaria.

Como un incentivo a las unidades académicas −para que adopten prácticas ecológicas responsables−, se creará un galardón ambiental institucional, similar a las distinciones que se dan en el país a las organizaciones que practican y promueven el ahorro y la conservación.

La idea es premiar al menos a diez unidades y generar un “efecto de bola de nieve”, para que todas las instancias de la Universidad se motiven a participar, agregó Salazar.

Con el fin de promover las buenas prácticas ambientales, se inició un proceso de acercamiento a cinco unidades que han creado comisiones y planes estratégicos de trabajo. Este proceso ya se trabaja con la Oficina de Bienestar y Salud.

Cada una de las personas que trabajan en la UGA tiene asignada una sede regional de la UCR, en la cual se encarga de impulsar la creación de un comité ambiental conformado por estudiantes, docentes y administrativos, con el fin de elaborar un plan de trabajo.

Hasta la fecha se han conformado comités en Occidente (San Ramón de Alajuela), Atlántico (Turrialba), Puntarenas y Guanacaste. La UGA pretende darle seguimiento durante este año a por lo menos tres sedes.

Compromiso con sostenibilidad ambiental

La Unidad de Gestión Ambiental (UGA) de la Universidad de Costa Rica se propuso, al iniciar labores en este 2015, una serie de metas en el campo del ambiente.

-Fortalecerá en la comunidad universitaria y nacional, una cultura ambiental, mediante un enfoque de gestión integral que contribuya con el mejoramiento de la calidad de vida en el país.

-Fomentará la inclusión de la dimensión ambiental en las actividades de docencia, investigación y acción social, en un marco de inter, multi y transdisciplinariedad, impulsando, además, alianzas estratégicas, tanto entre las diferentes instancias universitarias, como entre estas y los diversos sectores del país, para fomentar iniciativas que contribuyen con la sostenibilidad ambiental de los espacios universitarios y su entorno.

-Desarrollará e implementará un plan estratégico institucional de gestión ambiental integral, al cual se le otorgarán los recursos necesarios, apoyado en un sistema de formación para mantener la carbono-neutralidad, y fomentar el desarrollo y uso de tecnologías y materiales amigables con el ambiente, entre otras, a fin de prevenir, reducir y mitigar el impacto ambiental derivado del quehacer universitario, para garantizar la eficiencia en el uso de los recursos institucionales, y mejorar la calidad de vida de la comunidad universitaria.

*Fuente: Políticas de la UCR 2016-2020 aprobadas por el Consejo Universitario en la sesión N.° 5884 del 20 de marzo de 2015. Artículo 7.4 y sus incisos.

 

 

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