“El cinturón de Orión” narra frustración, decadencia y esperanza

La noche de su cumpleaños número 50, Alan-Alana reflexiona de un pasado que carga en los hombros, mientras observa la inmensidad del firmamento, con

La noche de su cumpleaños número 50, Alan-Alana reflexiona de un pasado que carga en los hombros, mientras observa la inmensidad del firmamento, con especial atención a esa constelación que ha sido reconocida por múltiples culturas y generaciones: Orión.

Con esta escena inicia la novela de Alicia Miranda, “El cinturón de Orión”, que se presentará el 22 de mayo a las 7 p.m. en el Instituto de México, en Los Yoses.

Esta es la tercera obra novelística de Miranda, filóloga y traductora costarricense. Su novela narra la aventura de Alan-Alana, un hombre que se embarca en un sueño en su juventud, pero se estrella contra la realidad y no logra alcanzar lo que deseaba, ser escritor. “Es como un navegante que sale a un viaje y se estrella contra un arrecife. El protagonista es, en ese sentido, un antihéroe”, expresó Miranda.

La presencia de la constelación de Orión es constante: la novela se narra en una sola noche de enero, en la cual la constelación es visible y el protagonista −a través de su vida− mira al cielo y ve esas tres estrellas que conforman el cinturón de Orión; “dentro de la novela son simbólicamente las estrellas que lo guían en su camino”, comentó la escritora.

Es importante aclarar que la alusión a la constelación se hace desde una perspectiva astronómica, pues “no se trata de una novela esotérica ni astrológica; se alude al mito, pero se hace mención a la verdadera constelación”, agregó.

Un elemento importante dentro de la obra es el narrador, que está en segunda persona e interpela al personaje principal a partir del voceo. Esto, además de permitir un diálogo unidireccional con el cual  el narrador recorre, califica y valora la vida del protagonista, es sobre todo un esfuerzo por usar el voceo e inscribir el texto dentro de una corriente de novela costarricense, “de usar el lenguaje que nosotros usamos y que ha sido atacado por el tuteo. Es una manera de rescatar nuestra forma de hablar”, detalló.

La novela también es un recorrido por el espacio y tiempo de un grupo social que decae, que hoy ya no tiene el mismo esplendor que tuvo a mediados del siglo XIX: el personaje pertenece a una familia de oligarcas cafetaleros.

“Se centra en la rama de la familia de Alan, que empezó como terratenientes cafetaleros, pero su parte de la familia decae. En Costa Rica, en los años 40 y 50, ser cafetalero tenía un significado diferente y hoy ya no existe esa importancia fundamental que tenía el café. Se escogió para reflejar un poco lo que se ha dado en la realidad, no busca ser sociológica”, aclaró Miranda.

La novela presenta hechos y personajes históricos, como la crisis cuando gobernó Rodrigo Carazo, la crisis económica de Ecuador, personajes como Simón Bolívar, entre otros. Sin embargo, el texto no busca ser decididamente histórico; su interés se centra en la vida de Alan-Alana y esas figuras históricas metaforizan el peso del pasado en la vida de las personas.

Este pensamiento del peso del pasado, más la imagen de Orión, estuvo presente desde que la idea se concibió y desde los primeros pasos que dio lo que hoy es “El cinturón de Orión”. “Se conserva esa idea del peso del tiempo, pero se le une esa sensación de frustración de no haber logrado su sueño”, expuso la escritora.

El texto empezó en el 2006 como un pequeño cuento; después Miranda desarrolló ideas, tomó notas, hizo esquemas, hasta que finalmente la idea maduró. La obra pasó por varias etapas y hubo múltiples cambios: el título, los personajes, la voz del narrador, hasta que en el 2012 se encaminó y se publicó este año. Miranda la editó y corrigió, y la publicó por medio de su sello editorial, Editorial Montemira.

La novela no busca ser pesimista. “Él, a pesar de tener una vida mediocre en el sentido de que no logra sus sueños, no lleva una vida miserable, heredó un pequeño capital, tiene a su hermana y sobrinas”, hay atisbos de esperanza, “se percibe que no es una realidad gloriosa, sino que es una realidad que constantemente se va degradando. También, se señala hacia el futuro: logra ver que las sobrinas se van levantando. Hay esperanza”, puntualizó.

Los libros están a la venta en la librería Lehmann y en la Librería Universitaria de la Universidad de Costa Rica, con un costo de ¢ 5000.

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