Tratado universal tiene el potencial de contener el calentamiento global y el cambio climático

Finalmente, llegó el Acuerdo de París

195 países firmaron el primer acuerdo universal para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y los efectos negativos del cambio climático.

FabiusLo imposible fue posible. Gobiernos de 195 países de alrededor del mundo firmaron en París el primer acuerdo universal para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y los efectos negativos del cambio climático.

Tras dos semanas de intensas negociaciones en la Conferencia Climática 2015, los negociadores llegaron a un punto común: un documento de 31 páginas preparado por los anfitriones franceses y que tiene el potencial de contener el calentamiento global y el cambio climático.   

El proceso no fue sencillo. Empezó en el 2011, cuando la cumbre climática de ese año decidió que empezaría un camino de cuatro años para lograr un nuevo acuerdo que limitaría los gases de efecto invernadero que resultan de la quema de combustibles fósiles, la deforestación y la agricultura mal manejada. Entonces, parecía una quimera.

Sin embargo, un cuidadoso proceso hilvanado por la diplomacia francesa logró evitar los errores del fallido acuerdo climático del 2009 (firmado en Copenhague),  que constituyó el último intento en lograr un tratado climático global. El nuevo documento incluye elementos que van desde el respeto a los derechos humanos y la integridad de los ecosistemas hasta las obligaciones financieras de los países.

“Tengo la profunda convicción de que hemos logrado conseguir un acuerdo ambicioso y balanceado. Hoy es el momento de la verdad”, dijo el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Laurent Fabius, quien presidió la cumbre durante sus dos semanas.

Justo en el último momento, el acuerdo estuvo a punto de perder el buen paso. En el plenario final, los delegados estaban listos y en sus lugares respectivos, pero no empezaba la ceremonia. Pronto quedó claro por qué: Estados Unidos y otros países estaban incómodos con un verbo en un artículo crucial del acuerdo (leía “deberá” en lugar de “debería”).

Finalmente, una maniobra lingüística un traductor asumió el error como propio permitió a Fabius, el presidente de la Cumbre, convocar a los delegados a sus lugares y sostener el mazo temático de la COP21 para poner el punto final en la Conferencia:  “es un mazo pequeño pero creo que puede hacer un gran trabajo”.

 

Principales compromisos

Foto: Diego Arguedas
Foto: Diego Arguedas

Si los países firmantes lo ratifican (el documento llegará a la Asamblea Legislativa costarricense paracostarricense para que se revise durante el próximo año), se convertirá en el primer acuerdo globalmente vinculante que encarga a cada nación tomar acciones ante el cambio climático. El tratado sucederá al fracasado Protocolo de Kyoto, un acuerdo obsoleto que nunca logró llenar las expectativas y que solo obligaba a los países desarrollados a reducir sus emisiones.

“El texto no es perfecto, pero es un buen punto de partida para la acción climática”, declaró la ministra sudafricana de Agua y Asuntos Ambientales, Edna Molewa, tras la ovación que vino después de que se aprobara el texto.

“Este es el primer paso es un largo camino”, concluyó la ministra, la primera en hablar en el plenario final.

La mayoría de los delegados que tomaron la palabra durante esta noche recordaron la necesidad de continuar la acción climática y lograr la implementación del acuerdo en los próximos años, especialmente en la cumbre climática 2016, que se celebrará en Marrakech, Marruecos.

“El acuerdo es sumamente exitoso: al final contempla todos los elementos que eran importantes para Costa Rica y para el grupo AILAC del que forma parte Costa Rica”, dijo a UNIVERSIDAD la jefa negociadora del país Giovanna Valverde en su intervención.

La funcionaria destacó el aporte de las economías emergentes en términos de emisiones al ser este un acuerdo legalmente vinculante para todas las partes. También resaltó la participación financiera de los países desarrollados, que quedó reflejada en el acuerdo.

Según Valverde, a través de este acuerdo, el mundo acordó limitar el incremento de la temperatura global “bastante por debajo de los 2 grados centígrados” y en busca de “1.5 grados”: un objetivo que puede salvar a muchos de los países más vulnerables del mundo, especialmente las islas del Pacífico, del Índico y del Caribe.

También establece un fondo de 100 mil millones de dólares anuales tras el 2020, formaliza un mecanismo establecido hace dos años para reembolsar daños causados por el cambio climático y define un objetivo a largo plazo, que fue determinado como el balance entre las emisiones y las capturas de gases de efecto invernadero entre 2050 y 2100.

El acuerdo llega tras dos semanas de intensas charlas en el masivo centro de conferencias en Le Bourget, en las afueras de París, diseñadas en el formato de indaba (una palabra en Zulú referida a las reuniones poco protocolarias o formales) que ya se había aplicado en las Charlas Climáticas de París del 2011, donde empezó el camino hacia el acuerdo firmado en París.

“A pesar de la diversidad y la divergencia, encontramos terreno común”, dijo mediante un comunicado Emmanuel M. de Guzmán, Comisionado de Cambio Climático y jefe de delegación de las Filipinas.

El negociador filipino señaló que la cumbre “nos ha dado 1.5 grados para sobrevivir e ir más allá. Ahora nos toca a nosotros llevar esta visión a la realidad” a través de acciones nacionales y la cooperación internacional.

Una vez más, Filipinas fue una de las voces líderes durante las negociaciones, esta vez a través del Foro de Vulnerabilidad Climática (donde también participa Costa Rica), auto definido como un “grupo de liderazgo” de 33 países que tomó parte en las negociaciones pero presionó fuerte en temas como la meta del 1.5C.

“Ahora, como una familia de naciones –como hermanos y hermanas de un mundo– podemos movernos hacia adelante con ambición, esperanzados de ganar esta lucha contra el cambio climático. Podremos ser vulnerables, pero también somos capaces de trabajar juntos”, señaló de Guzmán.

Temprano el sábado, Fabius le presentó a los países lo que consideraba era un punto medio del acuerdo, el quinto borrador en apenas dos meses. Este fue el acuerdo que se firmó  la noche del sábado.

Mensaje al sector privado

Foto: Diego Arguedas
Foto: Diego Arguedas

Este Acuerdo fue reconocido como un resultado positivo por la mayoría de los observadores de la sociedad civil, una señal de  la  transición del modelo del siglo XX, basado en combustibles fósiles, a una economía basada en energía renovable y verde.

 

“La meta de temperatura del acuerdo, el objetivo de cero emisiones netas y el proceso para incrementar paulatinamente la ambición de los compromisos nacionales de reducción de emisiones envían un claro mensaje a la industria de combustibles fósiles: tras décadas de negación y engaño, sus esfuerzos para bloquear la climática ya no están dando resultado”, dijo en un comunicado Alden Meyer, Director de Políticas y Estrategia de la Union of Concerned Scientists.

 

Muchos activistas e incluso el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, esperan que este acuerdo y su aprobación envíen una fuerte señal al sector privado y los mercados que trabajan en el sector energético, para que dejen los combustibles fósiles e inviertan en renovables.

“Cuando en 2014 el Secretario General convocó su Encuentro Climático, y cientos de miles de personas marcharon en Nueva York fue cuando supimos que teníamos el poder de la gente de nuestro lado”, dijo la costarricense Christiana Figueres, quien lidera la Convención.

En su cierre en el plenario, la jefa de delegación costarricense (Giovanna Valverde) afirmó que “desea destacar el extraordinario papel de la presidencia francesa asi como el de la Secretaria Ejecutiva, doña Christiana Figueres, de la cual nos sentimos muy orgullosos”.

Otra gran victoria de la sociedad civil y de líderes internacionales como la ex presidenta de Irlanda Mary Robinson fue la inclusión de los derechos humanos y de la temática de género como un elemento fundamental en el Acuerdo.

Tras recibir oposición de países Árabes como Arabia Saudí y de naciones desarrolladas como Estados Unidos y Noruega, el apoyo de actores clave del mundo en desarrollo como México, Filipinas, Costa Rica y algunas economías emergentes de América Latina fue fundamental para mantenerlo en el acuerdo.

“Costa Rica resalta la inclusión del deber de las Partes de respetar los derechos humanos y la igualdad de género en la acción climática, y entiende que la referencia comprende todas las dimensiones del cumplimiento de las obligaciones en la materia”, señaló la jefa negociadora del país en su intervención en el Plenario.

Aun así, los expertos fueron claros al reconocer que este es apenas un paso en la urgente transición hacia economías más limpias .
“Todos los países han estado de acuerdo en el camino para dejar atrás los combustibles fósiles, pero no han logrado irse de lleno en este camino. Por esto es que el trabajo duro debe continuar tras la cumbre”, dijo Wendel Trio, Director de la Red de Acción Climática Europa.

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