La semana del ambiente 2009

Interesantes conferencias, coloquios, puestos de información y el delicioso “viernes sin carros” concentraron la atención de la comunidad universitaria y de todo aquel que

La pasada semana del ambiente se vivió con intensidad en la Universidad de Costa Rica, gracias a los esfuerzos del Programa de Gestión Ambiental Integral,  encabezado por Yamileth Astorga.

Interesantes conferencias, coloquios, puestos de información y el delicioso “viernes sin carros” concentraron la atención de la comunidad universitaria y de todo aquel que quiso participar en las jornadas de concientización sobre la problemática del ambiente.

Muy bien programado, a modo de cierre, el debate sobre la gestión de la administración Arias en materia ambiental y de protección de la biodiversidad deja empero un sabor amargo.

Las exposiciones de Leonardo Merino, representante del Informe Estado de la Nación, de la diputada Maureen Ballestero, coordinadora de la Comisión Legislativa de Medio Ambiente y de Yamileth Astorga no dejan lugar a la indiferencia con respecto al tema.
Una idea es clara para todos los que pudimos escucharlos: Costa Rica podría perder su lucha por el ambiente.

En esa atmósfera, la participación del Ing. Jorge Rodríguez Astorga, Ministro de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones fue un balde de agua fría para las esperanzas de los allí reunidos.

Aunque expuso con detalle el organigrama del “súper ministerio”, no fue capaz en ningún momento de dar datos concretos sobre la labor de este gobierno en protección ambiental.

Insiste don Jorge en hablar de divorcio entre la agenda del ambiente y la del desarrollo. ¿Será tan ilusorio imaginar que puedan ser complementarias? ¿No es precisamente la biodiversidad la que le ha dado alas a la actividad turística costarricense?
Se pregunta el señor Rodríguez quiénes están primero si los parques y las zonas protegidas o la gente. ¿Será acaso que ya no se puede pensar siquiera en la coexistencia pacífica de los costarricenses y su herencia natural?

Advirtió además el señor Rodríguez que no es posible comprar Costa Rica para los ticos. Déjenme expresar mi inocencia: ¿Cuándo dejó la patria de ser nuestra? La “marca país” de la que nos habló don Jorge convierte a Costa Rica en producto de mercado y al Ministro del Ambiente en mercader.

Vergüenza debería darnos que se cobije bajo el mismo marco ministerial la gestión del ambiente y las mentiras sobre la explotación minera. La administración Arias Sánchez será tristemente célebre por un hecho: en ella un premio Nobel de la Paz le declara la guerra sin cuartel a la naturaleza.

Tras cada escaramuza contra el ambiente está la sombra de los hermanos Arias y sus millonarios negocios, eso explica la pobreza de las estrategias de este gobierno en materia de protección ambiental y el doble discurso utilizado por la administración. Ojalá el sueño de Oscar Arias de ver una mujer a cargo del país no esconda su deseo de continuidad de este desastre.

 

[delipress_optin id="134623"]

Otros Artículos

No obstante, como funcionario electoral, me parece oportuno reaccionar a tres afirmaciones que, si bien son tangenciales en su argumentación, ameritan respuesta por el

Este se asemeja, de muchas maneras, a un guión que se ha venido utilizando por parte del Departamento de Estado de los Estados Unidos,

Aunque apenas está en consulta a diversos sectores, el proyecto de “Ley de áreas silvestres protegidas” ya despierta preocupaciones entre quienes defienden los parques

Porque nos urge  darle rienda suelta al sentido común, en todo momento, lugar y circunstancia. También para asumir nuestras elecciones, de todo tipo y

Soldados humildes de Nicaragua a mecate de engaño fallecieron en medio de la indiferencia. Soldados de una Costa Rica, pata de tierra, fueron inmolados

El fallecimiento de Olga Espinach Fernández, periodista, artista y fundadora de la Escuela Casa del Artista conmovió a la escena artística nacional. A sus

Es común que cuando te topas con alguna persona, a la que por alguna razón le debes decir tu profesión, su oído les falle

Ese escrito es una carta dirigida al presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, donde envía en 1854 una oferta al Jefe de Seattle
Semanario Universidad