Libro “Aún somos cabécares” desnuda la exclusión indígena

El libro reúne 11 crónicas en donde se abordan diversas temáticas de pueblo cabécar, como la educación y las prácticas rituales.Quizá lo irónico de

El libro reúne 11 crónicas en donde se abordan diversas temáticas de pueblo cabécar, como la educación y las prácticas rituales.

Quizá lo irónico de la exclusión es que no opera igual. Aunque parezca increíble, existen excluidos dentro de los excluidos. Sucede así con los indígenas, olvidados doblemente. Es lo que pasa en Chirripó con la comunidad cabécar. Es lo que lo que profundiza un nuevo libro.

Se trata de “Aún somos cabécares”, título con el que la editorial de la Fundación Educativa de la Universidad San Judas Tadeo ha puesto a circular ─desde este lunes─ un conjunto de reveladoras y apremiantes crónicas periodísticas, sobre la situación en que vive el pueblo cabécar en la actualidad.

El estado en que se encuentra dicha población, habla de la pobreza y del abandono, así como de una potencial desaparición de esta cultura milenaria, que se instaló en Costa Rica 2000 años antes de la llegada de Cristóbal Colón y que ─paradojas occidentales─ hoy viven en el país como extranjeros; o peor, como si no existieran.

“Nosotros siempre hemos tenido la idea de hacer proyectos sobre temas de la realidad costarricense que sean polémicos. Por eso nos planteamos la idea de hacer un libro de crónicas que constatara la situación en que viven los cabécares. Tema que no se habla en los medios acá”, comentó el periodista y decano de esa institución Froilán Escobar.

Precisamente, en esa línea, de dar a conocer una realidad de la que se rehúye, el libro abre con un pulverizador prólogo del especialista en estudios del lenguaje y colaborador en la preservación del patrimonio lingüístico cabécar, Guillermo González. Allí, se nos coloca ante la realidad alarmante: la lengua cabécar está condenada a desaparecer. “Muy posiblemente se extinguirá en los próximos 50 años”, advirtió González.

TRISTE FUTURO

Quizá de todas las perspectivas, esta sea la más aterradora y salvaje. La desaparición de la lengua de un pueblo equivale a la desaparición de la cultura, a su eventual extinción y al olvido. Los cabécares hablan cada vez más español y menos en su lengua (algunos la han olvidado del todo). Hablar en cabécar es un estigma hiriente. Los avergüenza y excluye en la sociedad “blanca”.

Este preludio desgarrador es la antesala para las disecciones por realizar a través de las 11 crónicas periodísticas que componen el libro y que abordan diferentes ejes temáticos como la educación, las prácticas rituales, la medicina y el rol de la mujer.

Muchas de las crónicas muestran la cara más dramática del violento proceso de deterioro cultural al que ha sido sometido la cultura cabécar, como resultado de la occidentalización y el abandono gubernamental. Por ejemplo, la colonización sistemática por parte del cristianismo, que ha machacado y destruido la religión cabécar y que se aborda “En el nombre de Dios o Sibö”, del periodista Óscar Ureña; o bien el trabajo heroico de un docente indígena que debe apañárselas con un currículum del Ministerio de Educación Pública descontextualizado y que excluye al cabécar como lengua de enseñanza en “El säyuä de Simírí Ñá̱k”, de Lorena Brenes.

Porque la pérdida cultural es inminente desde cualquier costado que se mire. Freddy Obando Martínez, uno de los pocos maestros indígenas que quedan y quien coordinó la ida de los estudiantes y profesores (10 en total) al Alto de Chirripó, lo confirmó. “Para nosotros es importante conservar nuestra cultura. Ahora los jóvenes ya no hablan más de Sibö. No quieren aprender de él. Han olvidado el idioma y las tradiciones”, detalló.

“El libro es también la otra cara. La precaria situación en que se encuentra este pueblo, que se niega a ser arqueología o elemento decorativo del pasado”, explicó Escobar. Martínez también va por esa línea: “Este libro va a ayudar a la gente a entender quiénes somos los cabécares”.

Una de las particularidades del texto es que es el primer libro de crónicas en el país. Un género que tuvo sus primeros exponentes en los cronistas de indias y luego en los modernistas como José Martí y Rubén Darío. El libro cuesta ₡ 4000 y se puede adquirir en la sede de la universidad en Rohrmoser.

 

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