Sienta la ópera salsa con sentido social

La Serva Padrona (Sierva Patrona), ópera bufa italiana del siglo XVIII, y Ausencia, ópera salsa costarricense del siglo XXI, se presentarán en el Teatro

Luego de diez años regresa Ausencia, espectáculo que integra los géneros de la ópera y la salsa.

La Serva Padrona (Sierva Patrona), ópera bufa italiana del siglo XVIII, y Ausencia, ópera salsa costarricense del siglo XXI, se presentarán en el Teatro Nacional miércoles 26 y jueves 27 de agosto en un solo espectáculo que busca “contextualizar” una misma historia que presenta mucha carga social, según lo explicó José Manuel Rojas, autor del libreto de Ausencia.

Ello por cuanto la ópera escrita por Rojas y cuya música es compuesta por Eddie Mora, es una “relectura costarricense” de la italiana, según detalló el primero. Ausencia será ejecutada por el Quinteto Miravalles y la orquesta de salsa La Solución.

En ambas obras se presenta la historia de una mujer que labora en el trabajo doméstico de una familia bien posicionada y en ambas, cada una a su manera, se maneja el tema de cómo la mujer busca entrar en un círculo social familiar que le es ajeno.

“Nos basamos en La Serva Padrona para escribir Ausencia y así se tienen dos escenarios, la Italia del siglo XVIII y Costa Rica del XXI. Ésta será la primera vez que en un mismo espectáculo se presenten una ópera italiana y su relectura costarricense, pues de lo que se trata es de contextualizar el arte y romper con esquemas eurocentristas, Europa no es el Olimpo”, ahondó Rojas.

TRABAJO PRECURSOR

La Serva Padrona es una ópera bufa que consta de dos partes, con cantantes soprano, bajo y quinteto de cuerdas acompañado por clavicémbalo. El término “bufa” se utiliza para referirse a las óperas de contenido cómico y ésta fue compuesta en 1730 por Giovanni Pergolesi, el libreto fue escrito por G.A. Federico.

Un dato curioso es que esta obra fue escrita como intermedio a una ópera mayor de Pergolesi, que sin embargo fue eclipsada por el éxito que la La Serva Padrona tuvo entre el público. “Se trata de la ópera bufa por excelencia, antes de Pergolesi toda la ópera trataba sobre la mitología griega, su obra hizo que el pueblo se sintiera representado”, explicó Rojas.

Este compositor de origen murió a la temprana edad de 26 años, sin embargo dejó varias óperas y también destacó en el campo de la música clásica, en el que cabe destacar su Sabat Mater, que según el sitio especializado AllMusic.com, se convirtió en la obra musical más impresa de su siglo.

La Serva Padrona cuenta la historia de la sirvienta Serpina, quien trabaja como ama de llaves para un soltero adinerado. Ella le informa que se piensa casar, con lo cual desencadena una serie de acontecimientos en los que se desenmascaran los sentimientos del patrón hacia Serpina.

Esta ópera será interpretada por Walter Field, en el violín; Patricia González, en la viola; Gabriela Alfaro, violonchelo; Alejandra Solís, contrabajo, y Ramiro Ramírez, en el clavicémbalo, bajo la dirección del mismo Ramírez. El elenco está compuesto por el barítono José Arturo Chacón, la soprano Mercedes Sánchez y Jonathan Ramírez en la interpretación de un personaje mudo.

Por otro lado, Ausencia trata de una empleada doméstica del mismo nombre, quien desde pequeña vive en la casa donde labora con su hermana Rosa, quien es muda. Según la sinopsis incluida en el programa del espectáculo, “de repente Ausencia se ha puesto malcriada. La patrona quiere tomar café y Ausencia no se lo sirve, se quiere mudar para salir pero Ausencia no le ayuda, a pesar de lo mucho que la llame”.

Ausencia pide mejor trato y que se le considere parte de la familia, pues revela que es hija ilegítima del señor de la casa, don Mario. “Patrón y patrona se preocupan que no lo sepa el vecindario, ni el cura, ni la madre de don Mario, mientras que Ausencia quiere contárselo a todo el mundo”.

“En este proyecto la propuesta fue tocar varios temas, como el problema de género de que en las óperas a la mujer se le invisibiliza, muere, es una femme fatale, es sumisa o tonta”, señaló Rojas.

El músico, quien toca el oboe en el Quinteto Miravalles, explicó que este trabajo trata sobre “la subalternidad, en la modernidad, en la civilización occidental,  hasta dentro de la familia hay sintomatología de poder, el icono de eso son las trabajadoras domésticas y por eso la obra se llama Ausencia, porque ellas están ausentes del contexto familiar”.

Añadió que “hay una clara lucha de clases presente, uno es músico de izquierda o de derecha”.

Como ya se dijo, esta obra será interpretada por el Quinteto Miravalles y La Solución, en el elenco también figuran Mercedes Sánchez, José Arturo Chacón y Jonathan Ramírez, además de Raquel Ramírez y Glenda Juárez, quienes alternarán en el puesto de mezzosoprano. La dirección está a cargo de Vinicio Meza.

En ambas interpretaciones la dirección escénica corre por cuenta de Gabrio Zappelli. 

CONJUNCIÓN DE ESFUERZOS

Rojas recordó que hace 10 años, cuando Ausencia se interpretó por primera y hasta el momento única vez en el Teatro Nacional, despertó agudas críticas el hecho de meter un conjunto de salsa en el lugar. “Una carta en un periódico me llamó pachuco”, recordó.

El músico, quien manifestó que en gran parte esta idea se basa en el trabajo que ha desarrollado en el Doctorado en estudios de Sociedad y Cultura, de la UCR, puntualizó que siempre ha considerado a la salsa como “la música clásica latinoamericana, que irónicamente nació en Nueva York, pero la historia de la música en general es la historia de las migraciones”.

Aseveró al mismo tiempo que éste género es una forma de resistencia cultural, porque “es la manera en que un pueblo como el hispano en Estados Unidos se siente representado, como lo dice Héctor Laboe en su canción Mi Gente”.

“Construí el espectáculo en ópera salsa por el manejo del texto que tiene, es un discurso cultural basado en el otro, en el subalterno, el pobre o pachuco”. Como ejemplo de ello citó la legendaria canción Pedro Navajas.

Sobre el trabajo en conjunto del Quinteto Miravalles junto a La Solución, señaló que hubo un buen acople, “somos un equipo de trabajo en el que no hay divos ni divas”.

Además, destacó la unión de diferentes instancias en la producción, como la UCR, la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ)y el apoyo muy importante del Decanato de Bellas Artes de esta Universidad.

Por su parte, el compositor Eddie Mora, explicó que su trabajo de composición partió de los textos de la adaptación realizada por Rojas de La Serva Padrona. “Es una estilización en la que acudí a la música que escuché desde pequeño y que tiene que ver con ritmos como la salsa, el reggae, danzón o chachachá”.

Especificó que en su abordaje estilístico, las piezas resultantes no son puramente populares ni clásicas, sino que “están a medio camino”. Añadió que este espectáculo en la actualidad “sigue siendo nuevo”, pero con su estreno hace diez años “fue muy innovador juntar dos mundos que nunca habían interactuado: los músicos clásicos y populares”.

Carlos “Pitusa” Gutiérrez, director y fundador de La Solución, expresó que para ese conjunto esta nueva experiencia de trabajo ha sido “muy rica”, pues, además de destacar la calidad de los músicos del Quinteto Miravalles y de los cantantes líricos que interpretarán la obra, “el hecho de ejecutar una opera en ritmos latinos nos hace crecer mucho, presentarnos en el Teatro Nacional siempre va a ser un honor, así que ganamos como grupo y todos los músicos nos enriquecemos individualmente”.

Subrayó que su conjunto “gana prestigio por participar en eventos de esta categoría, somos ajenos al Teatro Nacional y tenemos que convencer de que merecíamos esta oportunidad”.

Sobre el contenido de la obra, opinó que es un tema “absolutamente real”, manifestó que la composición de Mora es “maravillosa”, al igual que verlos trabajar a él, Rojas y a Vinicio Meza. “Hemos trabajado con mucho respeto mutuo, estamos sumamente agradecidos con ellos por tomarnos en cuenta para algo tan lindo”.
Gutiérrez añadió que ésta experiencia le sirve como insumo, pues adelantó que tiene escrita una obra de teatro musicalizada titulada Los hijos de la Calle, que está en proceso de producción.

Finalmente, Rojas concluyó que “es importante que la música hable y diga cosas en este país, de lo contrario se convierte en un proceso únicamente lúdico y enajenante. En el negocio del arte, es peligroso hacer pensar a la gente, es algo que se ve mucho en la industria discográfica y sobre todo en la música clásica”.


Dos historias, dos funciones

Este doble espectáculo de La Serva Padrona y Ausencia se presentará únicamente el miércoles 26 y jueves 27 de agosto en el Teatro Nacional, a las 8 p.m. De acuerdo con el sitio web del Teatro, la entrada tiene un costo de ¢3.500


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