Jhalá, calladitas y tontas más bonitas

(III parte)El Artículo 18, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (10 diciembre 1948-Naciones Unidas), dice: “Toda persona tiene derecho a la libertad

¡Qué difícil hacer un inventario…!, que enumere caso por caso, con hechos y detalles legítimos, de cada mujer vilipendiada, en estado de indefensión universal de sus derechos humanos, y condenada a muerte en el islam. Estamos frente a puertas blindadas; muy poco se sabe, porque muy poco sale a la luz pública internacional. Y todo porque sí, por ley religiosa del Corán y de su amanuense Mahoma. Condenan a muerte a quien les viene en gana y por lo que les venga en gana, pero también se hacen de la vista gorda cuando les conviene. Se es musulmán, o se es infiel. Lo de musulmán, según ellos, se hereda biológicamente, además de recibir a los convertidos no biológicos. Una vez que se es musulmán, se prohíbe dejar de serlo. Las mujeres en el corral, con su hombre pastor. El núcleo de familia y sus satélites consanguíneos se encargan de hacer la guardia, vigilar a las mujeres para que se mantengan al servicio de la causa masculina, de creencias retrógradas y de un estado de temor y esclavo a perpetuidad, porque Mahoma fue el último profeta y Alá el único Dios. Pues no, yo soy el último profeta y vendrán otros más en el futuro que derriben el absurdo del colonialismo religioso entre iguales, hombres y mujeres, como lo tiene instituido la naturaleza y el Dios del amor y la paz, de la igualdad y de la dignidad humana. Ningún hombre es superior a ninguna mujer; biológicamente somos distintos y complementarios; humanamente somos iguales ante Dios y ante los demás seres humanos.

(III parte)

El Artículo 18, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (10 diciembre 1948-Naciones Unidas), dice: “Toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Año 2007. Irak. Kurdistán iraquí. Du`a Khalil Aswad apedreada; una niña con apenas 17 años de edad. Delito: enamorarse de un joven de otra religión.

Año 2012. Malí. En Aguelhok, el Grupo Ansar Di ue, que controla el norte del país, condenó a lapidación a una pareja bajo la acusación de adulterio, por vivir juntos sin estar casados. La pareja había procreado dos hijos, uno de seis meses, y vivían en el campo, pero fueron llevadas a la ciudad para la sentencia.

Año 2009. Pakistán. Asia Bibi, mientras realizaba tareas de trabajadora agrícola, bebió agua de un pozo reservado a los musulmanes, y también la ofreció a otra persona sedienta. Las otras mujeres de credo islámico la incriminaron porque no era musulmana y por esa razón y ninguna otra, contaminaría el agua. Le exigieron que se convirtiera al islam, a lo que Asia Bibi se negó. Una semana más tarde fue apaleada por una turba de musulmanes y la llevaron al “mulá” del pueblo −hombre cuya especie es la de ser un juez local o encargado de la mezquita, que es entendido en la doctrina y ley del islam−, quien también le ofreció renegar de su religión católica para salvarse en nombre de Mahoma y Alá. Se mantuvo firme y fue nuevamente apaleada, casi a muerte, ahora con permiso del mulá. Fue llevada a prisión donde nueve meses después ipso facto, fue condenada a morir ahorcada por blasfemia, por haberle expuesto a las compañeras de campo la enseñanza de Jesús, más compasiva y amorosa con el sediento. A finales del 2010 estaba a punto de morir por inanición, palizas recibidas, insalubridad de la celda donde la tienen, sin luz ni ningún tipo de servicio y asistencia, aislada de los musulmanes, quienes pusieron precio a su vida, así como así. ¡Cobardes! ¡Y más cobardes el hombre y mujer que no la defiendan, aquí, allá y en cualquier parte del planeta!

Frente a sus verdugos y asesinos religiosos, sentenció: “Prefiero morir como cristiana, que salir de prisión siendo musulmana”.

Escuelas de enseñanza fundamental, sometidas a un implacable sistema de cerrojo,  donde la mujer es menos que el hombre y está bajo el imperio de su bota, solo con los derechos que a estos se les antoje, a pesar de la lectura de principios y observancias, de la aceptación y firma de los Derechos Humanos, hay mujeres mártires y héroes de la humanidad, un puñado de las cuales están ofrendando su vida por la igualdad real, efectiva y eficiente en su práctica cotidiana que les permita traspasar el umbral de sociedades anquilosadas, hipócritas, esclavistas y criminales de la esperanza por una humanidad mejor, más justa y compartida.

[delipress_optin id="134623"]

Otros Artículos

“A partir de hoy debemos trabajar unidos y unidas para cumplir con nuestro deber con el pueblo costarricense; debemos estar a la altura

Por medio del Centro de Evaluación Académica, la UCR distingue entre la carrera de Bachillerato en la Enseñanza de la Filosofía (EF) y Bachillerato

La subducción de la placa Caribe debajo de la placa Panamá, hizo temblar al país a las 3:41 a.m. de esta madrugada cuando desató

Ambientalistas pidieron ser incluidos en el proceso de la acción de inconstitucionalidad de Comcoas.  (Foto: archivo)Una acción de inconstitucionalidad de la empresa Comercializadora de

La Tierra: un balón que pateamos todos los díasLa crisis ambiental que vive nuestro planeta, agravada por el cambio climático, no es un tema

Hay rutas que dan giros y vale le pena que así pase. Hay otras que mejor no hubieran experimentado cambios. Acaban en cero. Esto

Durante la reciente visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el Gobierno de Costa Rica le planteó una solicitud al mandatario para que

Admitiendo una cadena de errores y fallas en la verificación de informaciones relacionadas a los antecedentes de los dueños del jet privado que llevó
Semanario Universidad