Vendedores dentro de la UCR

Si usted quiere vender cualquier comida, golosina, galleta, fritura, entremés, vianda, líquido embotellado o en bolsa, pescado frito o carne enlatada,

Si usted quiere vender cualquier comida, golosina, galleta, fritura, entremés, vianda, líquido embotellado o en bolsa, pescado frito o carne enlatada, conservas, cajetas o tamales o cualquiera otra cosa o incluso pedir plata, no dude en acercarse dentro o fuera de las aulas de la UCR.

Parece que ya no hay autoridades que frenen estas visitas y si las hay parece que no sé sabe dónde están o que no pueden hacer frente a la invasión cotidiana de estos vendedores. Además, la insolencia que usted tenga como vendedor contra los profesores y estudiantes puede causar risa a muchos, incluidos por supuesto los vendedores, quienes suelen autocalificarse de más famosos que el Rector de la UCR o más dulces que la diabetes o más conocidos que Dios.

En otros tiempos no era así. Autoridades había que con su autoridad y amor a la Academia y al Alma Máter advertían previamente sobre estas ventas y que sancionaban a los infractores y consentidores. Hoy todo es diferente. ¿Cuándo y quién autorizó esto? ¿Y si nadie lo autorizó por qué se permite y qué deben hacer de manera efectiva las autoridades encargadas y realmente competentes?

Creo que definitivamente el campus universitario, TODO el campus, aulas, bibliotecas y zonas verdes, donde quiera se extienda ese campus, en clases o no, en vacaciones o tiempo lectivo, debe ser respetado y que en él no deben permitirse este tipo de ventas. No lo pueden permitir ni el Rector ni el Concejo Universitario, ni un solo Vicerrector ni todos juntos, ni un solo profesor o estudiante, ni un solo guarda de seguridad y tránsito, ni un solo administrativo o secretaria, ni un solo conserje ni nadie.

La Universidad es un templo del conocimiento y de formación de la personalidad más integral posible. La Universidad no es un mercado ni un mercadillo. La Universidad no es la plaza trasera o interna de un estadio.

La Universidad es un centro de humanización, no es la oportunidad que brinda una institución pública y estatal dedicada a la enseñanza superior para que un león furioso y rugiente arremeta goloso perpetrando sus ventas y sacando dinero de ovejas que encuentra limitadas en un espacio abierto o cerrado que es la Universidad de Costa Rica, una de las instituciones públicas más reconocidas y dignificantes que ha tenido y tiene este país y que con esta serie de acontecimientos parece favorecer la oportunidad para que surjan casos anómalos de comercialización de alimentos y chucherías que dejan en entredicho la institucionalidad como tal, la seguridad pública y de salud del estudiantado y la imagen como tal de una instancia pública y benemérita que más que con un vulgar mercadillo de comerciantes cotidianos debería refulgir por entereza para defender el saber y la hidalguía del conocimiento y de la formación personal, humana y profesional.

[delipress_optin id="134623"]

0 comments

Otros Artículos

Los deslizamientos y avalanchas que con frecuencia ocurren en la carretera a Guápiles alarman al país. El aumento en la cantidad y la magnitud

Si usted quiere vender cualquier comida, golosina, galleta, fritura, entremés, vianda, líquido embotellado o en bolsa, pescado frito o carne enlatada,

La Universidad de Costa Rica (UCR) es, por definición, una institución crítica. Esa actitud crítica se proyecta a la sociedad,
Semanario Universidad