Economista español Juan Torres: Se están creando tendencias y demonios terroríficos en Europa

Alemania está esclavizando a una gran parte de Europa, sostiene el economista español Juan Torres.Europa “está en situación muy delicada. No se encuentra a

Alemania está esclavizando a una gran parte de Europa, sostiene el economista español Juan Torres.

Europa “está en situación muy delicada. No se encuentra a sí misma”, dijo a UNIVERSIDAD el economista español Juan Torres, uno de los autores −junto con Vincenç Navarro− de la propuesta económica de Podemos, organización que es hoy la principal fuerza política de oposición en España.

Están creando “tendencias y demonios terroríficos”, advirtió. Su voz no es la única. Hace un par de semana Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, dijo en una entrevista a la cadena norteamericana CNBC que el problema de Europa no era Grecia, sino Alemania. La moneda única (el euro) “despojó a los ciudadanos −sobre todo en los países en crisis− de cualquier decisión que ellos pudiesen tener sobre su destino económico. ¿Por cuánto tiempo puede esto continuar?”, se preguntó Stiglitz. Parece que no por mucho más.

Aunque Torres enfatizó que “Podemos no es Syriza”, advirtió que España, pese al optimismo del presidente del gobierno conservador, Mariano Rajoy, “vive una situación singular”. El Gobierno vende la idea de que España ya salió de la crisis, pero de ahí a que esto sea una realidad “hay una gran distancia”, anunció.

Economista de larga trayectoria, Torres pasó revista a la situación del país, de Podemos y de Europa, en una conversación en Sevilla, donde es profesor catedrático de economía. Lo que sigue son apuntes de esa conversación.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha augurado para España un crecimiento superior al 2% este año. En su opinión, ¿esa es una predicción realista?

−Estamos en una situación singular en España. El Gobierno, la patronal y los medios de comunicación están llevando a cabo una campaña impresionante para difundir la idea de que salimos de la crisis.

A finales de año, habrá elecciones generales y, en mayo, se llevarán a cabo alecciones autonómicas. La verdad es que el Gobierno ha aflojado la presión sobre el gasto y eso, unido al clima preelectoral, refleja una cierta mejoría del ambiente económico. Pero será una mejoría artificial y aparente, que lleva consigo un nuevo empeoramiento, porque no se están corrigiendo las políticas que han ocasionado la recesión; de ahí a que esa mejor expectativa se convierta en una recuperación efectiva hay una gran distancia. También está por verse si esta recuperación va a significar una mejora sustancial en las condiciones de vida de la gente.

Rajoy dice que al final de su gobierno habrá creado un millón de empleos, pero los empleos que se crean no son resultado de una mayor contratación de trabajo, sino que se cambian contratos a tiempo completo por otros a tiempo parcial, como lo deja en evidencia el hecho de que se están reduciendo las horas trabajadas. Se está cambiando la lógica de contratación, yéndose a un modelo laboral mucho más precario, con sueldos de miseria.

El crecimiento de la actividad económica tampoco es sustantivo. No se recupera el crédito, aumenta el consumo sin que esté aumentando la renta familiar. La gente con algún recurso está gastando sus ahorros.

La deuda va a seguir creciendo sin remedio mientras no se pongan en marcha políticas de reactivación de la demanda que generen mayor ingreso y mayor inversión. Será difícil lograr un crecimiento del 2% este año, como promete Rajoy.

En el programa de Podemos se recuerdan las afirmaciones de que la políticas de austeridad eran imprescindibles para reducir la deuda pública. Lo cierto es que esas políticas no cumplieron sus promesas. En materia de deuda pública, esa ha subido en la eurozona del 72% del PIB, en el 2007, al 103%, en el 2014. En Grecia, pasó del 103,1% al 174,9% y en España del 35,5% al 96,8%. ¿Cuál es la alternativa?

−El documento hecho para Podemos parte del diagnóstico de una crisis general, de problemas de políticas europeas, a lo cual se añade la quiebra del modelo productivo de nuestra economía y la crisis de deuda.

Estamos ante una combinación de factores desencadenantes de una situación de emergencia económica, frente a la cual tenemos poca capacidad de maniobra, entre otras razones, porque la política macroeconómica nos viene dada desde Europa.

Tenemos una economía que ha tratado de ser competitiva por vía de bajar salarios, lo cual nos ha empobrecido y generado problemas de exclusión social muy fuertes. A nuestro juicio, el problema fundamental es la concentración extraordinaria de la riqueza. Se ha debilitado así el mercado interno, que es el que puede generar recursos endógenos para activar la economía.

En segundo lugar, ha habido una especialización dañina de la economía en sectores como la construcción y servicios, de poco valor agregado. Hay que modificar esa lógica.

En tercer lugar, tenemos hoy una crisis de la deuda muy importante, a la que hay que hacer frente racionalizando gastos y mejorando la política fiscal. Tenemos los impuestos más altos de Europa, pero también una gran evasión.

Se está produciendo, además, un auténtico desmantelamiento de los servicios básicos, como consecuencia de dos factores: la pérdida de presupuesto y la estrategia de ir dinamitando lentamente el sector público para fortalecer el negocio privado.

Nosotros creemos que hay que actuar en esos campos. Hay que llegar a un gran acuerdo para que la política fiscal sea efectiva, que permita combatir el fraude.

En prácticamente toda Europa se extiende el problema de la deuda. Cada vez más se apunta a Alemania como motor de una política que ha ahondado esa crisis. ¿Cuál es su criterio al respecto?

−Tenemos un problema de deuda. Todavía no es completamente insostenible, pero va a llegar a serlo. España tiene compromisos, pero no es menos cierto que, en algún momento, hay que ponerse firmes. Alemania ha impuesto a Europa una situación que ha hundido la economía. Hay que despertar de esa pesadilla, hablar de tú a tú a Europa.

La historia nos enseña que prácticamente todas las crisis de la deuda se han resuelto con algún tipo de reestructuración. Hay que ser realistas y plantear las cosas de otro modo. Ahogar al deudor, como está ocurriendo en Europa, es la peor de las formas para resolver el problema de la deuda.

Hay que transmitir a los españoles un mensaje de mucha sinceridad. Las políticas de los últimos decenios han empobrecido a una gran parte de España, han creado un modelo insostenible, se ha destruido tejido empresarial, han creado una enorme dependencia de centros financieros extranjeros, nos han situado en un entorno europeo muy dañino y eso ha producido heridas difíciles de curar.

El problema que tiene Europa es que Alemania ha generado un espacio tan asimétrico, tan vacío de elementos de contrapeso, que cuando ha venido una perturbación fuerte el barco se va a pique. Como decimos en el programa de Podemos, “es cada día más evidente que Europa se convierte poco a poco en una dictadura”. La zona monetaria euro está mal diseñada, en beneficio de Alemania y de las grandes corporaciones; muy en especial de las financieras.

Alemania utilizó el gran excedente comercial que lograba gracias a esas condiciones asimétricas (como la falta de políticas comunes, de políticas redistributivas o la ausencia de una hacienda europea) para promover burbujas en la periferia. Cuando estallaron esas burbujas, no tuvo inconveniente en dedicar miles de millones de euros para financiar a sus bancos. Y ha hecho lo imposible para que la deuda privada, que sus bancos alimentaron, se convirtiera en deuda pública.

Alemania está esclavizando a una gran parte de Europa con el inconveniente, además, de que son sus principales clientes y fuentes de riqueza. Lo cual no puede dar lugar sino a una contradicción en Europa que, si no se resuelve pronto, la hará saltar por los aires.

En su criterio, ¿adónde puede conducir el descontento que los programas de austeridad están creando en Grecia y Europa?

−Europa está en situación muy delicada, no se encuentra a sí misma y se convierte en un factor de desestabilización a su alrededor. Se están creando tendencias y demonios terroríficos. Es muy importante que aparezcan fuerzas que generen otras referencias intelectuales, que la gente vea que es posible otro camino, que es lo que el poder se ha empeñado en negar en Europa.

[delipress_optin id="134623"]

Otros Artículos

Mis venas no terminan en mí, sino en la sangre unánime de los que luchan por la vida, el amor, las cosas, el paisaje

El jurado que otorgó el Premio Nacional de Poesía al libro Minutos después del accidente justifica el premio al autor Esteban Ureña en “el

La Asamblea Legislativa aprobó en segundo debate el préstamo que permitirá la construcción del proyecto de ampliación de la ruta 32 hacia Limón, propuesto

Si bien es cierto, el equipo universitario tiene una de las mejores defensas del Torneo de Verano, la definición de las jugadas es una

Primero que todo, quiero agradecer a todas las personas que me han llamado y/o escrito, a las que me han dicho que están leyendo

Históricamente, desde hace milenios de años, las religiones se han encargado de instaurar barreras divisorias y contraponentes entre sí. Cada una de ellas justificando

Baloncesto: Alajuela extiende final del Torneo de CopaEl equipo de Alajuela forzó a un tercer y definitivo partido en la final del Torneo de

Generalmente el cine nos muestra historias de ficción que contrastan nuestra percepción de acontecimientos vividos en el mundo cotidiano. Mucho de lo que vemos
Semanario Universidad