El Club Unión aloja a “La pobreza extrema”

Esta es la sala principal de Club Unión donde selectos invitados observaron de cerca la pobreza a través de las pinturas de Juan Manuel

Esta es la sala principal de Club Unión donde selectos invitados observaron de cerca la pobreza a través de las pinturas de Juan Manuel Delgado. (Foto: Fabián Rodríguez)

“Ahí está mami, es él”, insistía ansioso Charles, de 10 años, a su madre Patricia Vega, vendedora ambulante nicaragüense, en la lluviosa noche del pasado 18 de setiembre, afuera de la puerta principal del Club Unión, pura “distinción y elegancia desde 1923”, como dice su lema.

Tras un día de malas ventas, Patricia, Charles y su hermano, el travieso Josué de 5 años, escampaban del aguacero y esperaban sigilosos el regreso de un señor que había entrado al Club tras ofrecerles una limosna cuando “sacara plata del cajero”, aunque adentro no hubiese cajeros automáticos.

Aquel hombre caritativo era uno de los selectos invitados a la exposición “La pobreza extrema” del pintor Juan Manuel Delgado, que esa noche era inaugurada frente a políticos, empresarios y hasta el Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias.

Un tendedero de humildes ropajes inmersos en un paisaje de latas grises y herrumbradas y un humilde limpiabotas siempre a los pies de su cliente eran los dos primeros óleos que recibían a los invitados, en el vestíbulo del edificio.

Como agujeros negros que llevan a otra dimensión de la realidad nacional, catorce obras se enmarcan en paredes de finas maderas, pomposos arreglos florales y exquisitos pisos de mármol, todo iluminado por candelabros de cristal.

Un niño en una silla de madera dañada que señala el cielo con ojos de tristeza, gallos de pelea, candados que cierran puertas de latas hechas leña, cafeteras y ollas sobre un humilde fogón son parte de las escenas que invaden la sala Juan Rafael Mora Porras.

Juan Manuel Delgado, de 27 años, se topó con esta realidad tras volver a Costa Rica hace tres años, luego de vivir desde su infancia en Canadá, donde estudió arquitectura.

¿Por qué el Club Unión para exponer estos cuadros?, pregunto al artista. “Precisamente porque hay que mostrarle a la gente que más tiene que existen otras realidades y que debemos ser más solidarios”, responde con seguridad el artista.

DE BOCADILLOS Y CUARTERÍAS

Mientras en el vernissage los invitados disfrutaban de vinos, bocadillos y trufas de chocolate, afuera del vestíbulo la seguridad del Club pedía a la vendedora ambulante y su familia que se alejaran de la puerta.

Con las ventas callejeras de santos y virgencitas, ella debe sacar ¢7000 diarios para pagar la cuartería donde duerme con sus hijos. Aparte, necesita ¢3000 para comprar los dos casados que los alimentan a todos. Ese jueves apenas tenía ¢2000, a menos que aquel caballero recordara su promesa de sacar dinero de un cajero automático.

“Porque ¿en dónde mejor que aquí (en el Club Unión) se puede expresar la pobreza extrema en todas partes? (…) Nosotros mismos, los que tenemos algo, tenemos que darnos cuenta, aunque sea a través de un artista tan maravilloso como este joven, que existe la pobreza extrema. Desgraciadamente no podemos plasmar como el artista, y demostrar que la pobreza más grande que existe en este mundo ahora es la pobreza espiritual”, dijo en su discurso inaugural, José Francisco Aguilar, presidente de la Junta Directiva de este club.

Aguilar comentó que la junta directiva que él preside se ha preocupado por hacer del Club Unión un espacio más solidario y con más conciencia social.

La familia Vega se garantizó la dormida de esa noche y algo de alimento, tras una ayuda económica que no provino de aquel hombre que adentro escuchaba y asentía al Presidente del Club.

“Ellos (políticos y personas adineradas) tienen el poder de hacer un cambio, es lo importante de estas figuras. Ojalá pueda yo cambiar a la gente para que pueda ayudar”, concluyó el artista Juan Manuel Delgado.

“La pobreza extrema” estará en el Club Unión hasta el próximo 3 de octubre, de 8 a.m. hasta las 5 p.m. Si desea visitar la exposición tenga en cuenta que debe ir en traje formal, nada de zapatos tenis, gorras o pantalones de mezclilla.

A Patricia Vega le puede comprar sus mercancías en los alrededores del Correo y la Avenida Central, siempre y cuando la Policía Municipal no la persiga.

[delipress_optin id="134623"]

Otros Artículos

Ciudad de México, 28 sep (dpa) – Las autoridades mexicanas buscan a 58 estudiantes que están desaparecidos en el sur de México tras un ataque ...

Con las nuevas adquisiciones, la RSN aumentará a 150 las estaciones sísmicas colocadas en todo el territorio nacional. (Foto: Laura Rodríguez) 

El artículo 4 del Reglamento General del Sistema de Medios de Comunicación de la Universidad de Costa Rica establece como una función esencial de

Pocas horas después de que la Comisión de Hacendarios de la Asamblea Legislativa, rechazara la moción del diputado del Partido Acción Ciudadana, Ottón Solís,

Los chilenos de Les Carillons presentarán El Seicento. Música Italiana de inicio del siglo XVII, el nacimiento de un nuevo estilo. (Foto: tomada de

Parece ser ya una sentencia cultural que las guerras y la sangre sean fuentes privilegiadas de abundantes obras literarias. Se da por entendido que

El pasado 18 de setiembre, los magistrados de la Sala Constitucional escucharon los argumentos a favor y en contra de la iniciativa de la

Los países escandinavos son, en bienestar social, los más avanzados del mundo, y eso se lo deben en gran parte a la labor de
Semanario Universidad